El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reiteró este miércoles sus duras críticas a la OTAN e invocó de nuevo su malestar por Groenlandia, la gigantesca isla ártica que pretendió apropiarse, tras una reunión a puerta cerrada de casi dos horas y media con el secretario general de la alianza, Mark Rutte, en la Casa Blanca.
"La OTAN no estuvo ahí cuando la necesitábamos, y no estará ahí si la volvemos a necesitar", publicó Trump en su plataforma Truth Social. "Recuerden Groenlandia, ese gran y mal administrado pedazo de hielo", agregó, sin dar mayores explicaciones, en referencia a que muchos países aliados calificaron de inaceptable el intento estadounidense de tomar control sobre la isla.
Rutte, exprimer ministro neerlandés, declaró a su vez que "fue una discusión muy franca y abierta" y reconoció que Trump se mostró "claramente decepcionado" con la alianza.
No obstante, subrayó que también fue "receptivo" durante el encuentro y que "escuchó con atención" sus argumentos sobre lo que sucede en Europa respecto a la guerra en Irán.
"Es cierto que no todas las naciones europeas cumplieron con sus compromisos. Entiendo perfectamente su decepción", afirmó Rutte, justificando los reproches del mandatario hacia los aliados que decidieron no respaldarlo en las operaciones militares contra Irán.
¿Trump planteó abandonar la Otan?
Rutte no respondió de manera directa a las preguntas sobre si Trump planteó abandonar la alianza.
La reunión de Trump con el titular de la OTAN se produce un día después de que Washington y Teherán acordaran un alto el fuego de dos semanas que implica la reapertura del estrecho de Ormuz, por el que transita una parte importante de los hidrocarburos que se exportan globalmente.
En las últimas semanas, Trump ha llegado a calificar de "cobardes" a los miembros de la OTAN, a tildar a la alianza de "tigre de papel" y a amenazar en más de una ocasión con la salida de Estados Unidos, molesto por la negativa de socios europeos a cerrar su espacio aéreo, permitir el uso de sus bases para operaciones contra Irán o enviar buques militares al estrecho de Ormuz.
Antes de reunirse con Trump, Rutte mantuvo conversaciones con el secretario de Estado, Marco Rubio, centradas en las operaciones militares contra Irán, la guerra en Ucrania y el refuerzo de la coordinación y del "reparto de cargas" con los aliados de la OTAN, según un comunicado del portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott.
Estados Unidos desempeña un papel militar central en el seno de la OTAN desde su fundación en 1949, pero Trump reclama de sus socios un mayor compromiso. En 2025, los demás miembros de la alianza acordaron un fuerte aumento de sus gastos de defensa en el marco de un plan que se extiende hasta 2035.
Pese a las tensiones, elogió a Ruttesin dejar de fustigar a los europeos por su negativa a ayudar a Estados Unidos e Israel a reabrir el estrecho de Ormuz durante el conflicto con Irán.
España y Alemania en la mira: bases y tropas, en juego
Ya entrada la noche de este miércoles en Washington, trascendió que la Casa Blanca analiza medidas concretas de represalia contra los aliados que considera que más fallaron durante la guerra con Irán.
Entre los países señalados figuran España y Alemania, y las opciones sobre la mesa incluyen el movimiento de tropas estadounidenses actualmente desplegadas en suelo europeo e incluso el cierre de bases militares de Estados Unidos en Europa.
La medida representaría una escalada sin precedentes en la crisis entre Washington y sus socios atlánticos, y marcaría el paso de las amenazas verbales a acciones con consecuencias directas sobre la arquitectura de seguridad del continente.
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