Un terremoto de magnitud 6,6 fue registrado este viernes en la isla de Java, Indonesia, de acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) que sitúa el foco sísmico a unos 376 kilómetros de profundidad.
La gran profundidad del movimiento reduce, en principio, la posibilidad de daños importantes en superficie, aunque la evaluación de sus efectos requiere datos posteriores.
La profundidad del terremoto es uno de los elementos relevantes, ya que un foco situado a cientos de kilómetros bajo la superficie corresponde a un sismo profundo cuyos fectos en la superficie pueden diferir considerablemente de los provocados por un terremoto de magnitud similar ocurrido cerca de la superficie.
Hasta el momento, la información disponible no permite establecer daños materiales o víctimas relacionados con el movimiento telúrico.
Indonesia, una zona de elevada actividad sísmica
Indonesia se encuentra en una de las regiones tectónicamente más activas del planeta. La zona de Java forma parte del margen convergente de Sunda, donde las placas tectónicas interactúan y generan una intensa actividad sísmica.
El propio USGS describe la región de Java como parte de un margen de convergencia en el que las placas de India y Australia se desplazan y subducen bajo la placa de Sunda.
La actividad sísmica reciente también ha incluido terremotos de magnitudes superiores a 6 en otras zonas de Indonesia, lo que refleja la elevada exposición tectónica del archipiélago.
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