Nueva York declaró el estado de emergencia ante la llegada de la que se prevé sea la tormenta de nieve más grande de su historia, un fenómeno que ya afecta a gran parte del territorio estadounidense durante el fin de semana.

Las autoridades de al menos 14 estados, entre ellos Texas, Nuevo México, Nueva York y Maine, solicitaron la intervención del Gobierno federal para enfrentar el temporal, que traerá fuertes nevadas, hielo y temperaturas extremas. 

La gobernadora neoyorquina, Kathy Hochul, advirtió que “los riesgos son tan intensos” que ameritan medidas extraordinarias, incluyendo el esparcimiento de sal en las carreteras para prevenir accidentes.

El frente frío amenaza con colapsar las redes médicas, de seguridad y de defensa civil, además de los servicios básicos como agua y electricidad.

Las autoridades insisten en que se trata de una combinación “muy peligrosa” de nieve y frío extremo que pondrá a prueba la capacidad de respuesta de los sistemas de emergencia.

En Texas, donde aún se recuerda la tormenta de 2021 que dejó a millones de hogares sin energía, las autoridades esperan apoyo de la Agencia Federal de Manejo de Emergencias.

El impacto ya se siente en el transporte aéreo: alrededor de 1.600 vuelos nacionales e internacionales fueron cancelados este sábado, incluidos los programados en los aeropuertos de Dallas. Según estimaciones oficiales, más de 170 millones de residentes en Estados Unidos se preparan para nevadas de entre 15 y 30 centímetros, temperaturas bajo cero y vientos capaces de causar graves daños.

La tormenta, que se extenderá por el sur y el este del país, mantiene en alerta a estados como Alabama, Arkansas, Georgia, Kansas, Kentucky, Luisiana, Misisipi, Misuri, Carolina del Norte, Carolina del Sur, Tennessee, Texas y Virginia, además de Washington DC

Las autoridades insisten en que se trata de una combinación “muy peligrosa” de nieve y frío extremo que pondrá a prueba la capacidad de respuesta de los sistemas de emergencia.

Un dominicano reporta desde Nueva York

Desde Manhattan, Luis Valenzuela Peña, ciudadano estadounidense de origen dominicano, relató que la ciudad se prepara para enfrentar la tormenta de nieve más grande de su historia. Con temperaturas bajo cero, ráfagas de viento y la cancelación de miles de vuelos, el temporal ya altera la vida cotidiana de millones de personas en Estados Unidos, que han abarrotado los supermercados en busca de provisiones. Entre las medidas previstas figura la suspensión de las clases presenciales el próximo lunes, como parte de los esfuerzos para proteger a la población.