Nueva York se prepara para vivir los días más calurosos del verano. Una gigantesca cúpula de alta presión que avanza desde el Golfo de México cubre el noreste de Estados Unidos y amenaza con empujar las temperaturas por encima de los 38°C (100°F) este miércoles y jueves, con una sensación térmica que podría alcanzar los 43°C (110°F) por la combinación de calor y humedad.
El calor extremo mata a cerca de 500 neoyorquinos cada año, según el más reciente informe del Departamento de Salud de la Ciudad de Nueva York (DOHMH), publicado esta semana. Es, de hecho, uno de los fenómenos meteorológicos más letales de la ciudad, por encima de los huracanes y las inundaciones.
La diáspora dominicana, en el centro de la tormenta
Los barrios donde se concentra la comunidad dominicana en Nueva York —Washington Heights en Manhattan, El Bronx y East Harlem— figuran entre las zonas de mayor vulnerabilidad ante el calor extremo. Se trata de vecindarios densamente poblados, con edificios de construcción antigua, escasa arborización y alta proporción de inquilinos de bajos ingresos.
El problema estructural es grave: en Nueva York, los propietarios no están legalmente obligados a instalar aire acondicionado. Esto deja a miles de familias dominicanas —muchas de ellas en apartamentos de renta regulada con ventanas pequeñas y sin ventilación cruzada— completamente expuestas a las temperaturas extremas.
Para quienes sí tienen A/C, el costo tampoco es menor: una familia promedio en Estados Unidos pagará cerca de $800 dólares en electricidad entre junio y septiembre de 2026, principalmente por el uso del aire acondicionado, de acuerdo con la Asociación Nacional de Directores de Asistencia Energética (NEADA).
Medidas de emergencia en la ciudad
Ante el escenario, las autoridades actuaron. El alcalde Zohran Mamdani firmó esta semana una orden ejecutiva histórica que obliga a las agencias municipales a desarrollar planes de seguridad para proteger a más de 1,4 millones de trabajadores al aire libre —entre ellos, miles de dominicanos empleados en construcción, reparto y servicios— frente a las olas de calor extremo. Es la primera medida de este tipo en la historia de la ciudad.
La gobernadora Kathy Hochul instó a todos los neoyorquinos a extremar precauciones durante los días pico y recordó que los centros de enfriamiento (cooling centers) están abiertos y disponibles de forma gratuita en los cinco boroughs, incluyendo varios ubicados en el Bronx y en barrios de alta concentración dominicana.
Qué hacer si tenés familia en Nueva York
Las autoridades de salud recomiendan:
- Hidratarse constantemente, aunque no se sienta sed
- Evitar salir entre las 11:00 a.m. y las 4:00 p.m., las horas de mayor intensidad solar
- Acudir a los centros de enfriamiento más cercanos: bibliotecas públicas, centros comunitarios y algunas iglesias permanecen abiertos con A/C gratuito
- Revisar a vecinos mayores o con enfermedades crónicas, quienes representan el grupo de mayor riesgo
- Llamar al 311 para reportar emergencias relacionadas con el calor o para ubicar el centro de enfriamiento más cercano
Un verano que llegó para quedarse
Los meteorólogos advierten que esta ola de calor no es un evento aislado. El fenómeno del domo de calor —una barrera atmosférica que atrapa el aire caliente cerca de la superficie e impide la formación de nubes— se está volviendo más frecuente e intenso como consecuencia del cambio climático, según explicó el investigador Akshay Deoras, del Centro Nacional de Ciencias Atmosféricas del Reino Unido.
Para la comunidad dominicana en Nueva York, que suma más de 800.000 personas y representa la segunda comunidad hispana más grande de la ciudad, esta semana es una prueba de resistencia. Y también un recordatorio de que el cambio climático no afecta a todos por igual.
Compartir esta nota
