La madre de esta joven estrella es una figura fascinante. Trabajó anteriormente en bancos como especialista en formación, pero, tras descubrir las posibilidades de su hijo, cursó un máster en gestión empresarial del fútbol y obtuvo la licencia de agente de la FIFA para comprender mejor el sector. Posteriormente, fundó una organización para asesorar a padres sobre el sector deportivo y negoció contratos en nombre de su hijo.
Otros padres han dado pasos similares para adentrarse en el sector de sus hijos. Jeff Barker, el padre de Curry Barker — de 26 años, aclamado en Hollywood por escribir y dirigir Obsesión, una película de terror que, según informes, se ha convertido en una de las más rentables del año (lo cual me sorprende) —, decidió seguir los pasos de su hijo. El anuncio de Jeff Barker de que iba a rodar un cortometraje de terror psicológico, Medium Rare (Medio rojo), llevó a una publicación digital a preguntarse si el proyecto "se sostendría por méritos propios o si el público decidiría que simplemente se está aprovechando del éxito de su hijo".
El cómico y actor Jack Whitehall ha hablado de sus padres, quienes "se hicieron famosos gracias a mí". Otro cómico, Romesh Ranganathan, ha convertido a su madre, Shanti, en una estrella al incluirla en sus programas de televisión y en su pódcast.
Hollywood está plagado de "nepo babies", o bebés del nepotismo: actores, directores y cantantes cuyas carreras se han visto impulsadas por padres famosos y que, a menudo, son objeto de críticas.
Gwyneth Paltrow (hija de la actriz Blythe Danner y del director Bruce Paltrow) ha hablado de la "extraordinaria suerte de haber recibido oportunidades desde el principio, probablemente en parte por ser una de las primeras nepo babies".
Permítanme, por primera y última vez, compararme con Paltrow. Mi padre era periodista. Crecer rodeada de periódicos y escucharle hablar de su trabajo fue una gran ventaja para mí, aunque llegué al Financial Times (FT) gracias a un anuncio en el propio periódico (algo impensable hoy en día). Pasé mucho tiempo preocupada sobre vivir bajo la sombra profesional de mi padre y realmente no encontré mi propio camino hasta después de su muerte, hace más de 20 años.
El periodismo está lleno de hijos de profesionales del sector que han seguido los pasos de sus padres; lo mismo ocurre en la plomería, la agricultura y la enseñanza. Aunque a veces no lo parezca, los padres influyen claramente en sus hijos, aunque sea por ósmosis.
El resentimiento hacia los llamados "nepo babies" en el mundo del espectáculo — y quizá también en el periodismo — se explica en parte porque el acceso a esos empleos parece opaco y basado en contactos, mientras que profesiones como la policía o la medicina tienen trayectorias estructuradas. ¿Quizás ocurra lo mismo con los "nepo padres" que siguen a sus hijos en sus carreras profesionales?
Marc Freedman, fundador de Co-Generate — una organización que reúne a distintas generaciones en torno a políticas laborales y sociales —, ha identificado casos de padres que siguen a sus hijos en sus profesiones, incluso entre personas de recursos más modestos que las celebridades.
Esta tendencia podría ganar popularidad a medida que se prolonga la vida laboral y la gente ve la necesidad de cambiar de carrera a mitad de su vida profesional, afirma.
El tópico de que los jóvenes tienen mucho que enseñar puede resultar empalagoso, pero no deja de ser cierto. La mentoría inversa — en la que un alto ejecutivo aprende de un empleado joven, generalmente sobre tecnología y estilos de comunicación — fue popularizada por Jack Welch, de GE, en la década de 1990 y se ha convertido en una práctica habitual en el mundo empresarial.
Una madre enfermera volvió a la facultad de medicina para convertirse en doctora al mismo tiempo que su hija: "Los límites de la maternidad se difuminaron", comentó, sobre todo cuando su hija la ayudó a aprender a estudiar para los exámenes después de tantos años de no hacerlo.
En EEUU, la organización sin ánimo de lucro Hope Chicago les ofrece a los estudiantes y a sus padres o tutores la oportunidad de cursar estudios superiores sin endeudarse, con el fin de fomentar la movilidad económica ascendente de las familias.
Marilinet y Hailey Morales, madre e hija que participan en el programa, aseguran que estudiar al mismo tiempo ha transformado su relación, haciéndolas sentir más como hermanas o compañeras de trabajo. Hailey ha llegado a comprender mejor por qué su madre le exigía tanto en los estudios, ya que ella misma no había tenido la oportunidad de formarse. "Me hizo darme cuenta de que no lo hacía por atosigarme".
Kelsey Ingram, estudiante de ciberseguridad en la Universidad Estatal de Illinois, comenta que el hecho de que su madre, Marcia, haya retomado los estudios para formarse en marketing ha generado una competencia amistosa entre ambos. Por su parte, Marcia ha aprendido de su hijo a "no castigarse" si obtiene una calificación de B.
Cabe mencionar también el caso de otra mujer, quien siguió los pasos de su hija para ingresar en el cuerpo de policía. Ella insiste en que hará "todo lo posible por evitar decirle 'señora' a mi propia hija".
Emma Jacobs. Copyright The Financial Times Limited 2026 © 2026 The Financial Times Ltd. All rights reserved. Please do not copy and paste FT articles and redistribute by email or post to the web.
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