La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, recibió este jueves al rey Felipe VI de España en el Palacio Nacional, en un encuentro que marca un punto de inflexión en las relaciones entre ambos países tras varios años de distanciamiento diplomático.
La reunión coincidió con la visita del monarca para asistir al Mundial de Fútbol 2026 y estuvo también marcada por la emergencia humanitaria provocada por los terremotos en Venezuela.
Un acercamiento tras años de tensión
El encuentro representa el gesto político más significativo desde que la relación bilateral se deterioró por la petición formulada en 2019 por el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador para que la Corona española ofreciera disculpas por los abusos cometidos durante la conquista de América.
La falta de una respuesta directa por parte de la Casa Real derivó en un prolongado enfriamiento diplomático, que alcanzó uno de sus momentos más tensos cuando Felipe VI no fue invitado a la toma de posesión de Sheinbaum en octubre de 2024 y España decidió no enviar representación oficial a la ceremonia.
Sin embargo, durante los últimos meses ambos gobiernos impulsaron una estrategia de acercamiento basada en la cooperación política, económica y cultural, que desembocó en la visita oficial del jefe del Estado español.
El Mundial sirvió como escenario para la reconciliación
Felipe VI hizo una escala en Ciudad de México antes de desplazarse a Guadalajara, donde asistirá al partido entre España y Uruguay correspondiente a la fase de grupos del Mundial de Fútbol 2026, organizado conjuntamente por México, Estados Unidos y Canadá.
Aunque la reunión con Sheinbaum fue breve y sin declaraciones públicas, ambas partes destacaron el fortalecimiento de los vínculos históricos, culturales y económicos entre los dos países.
Venezuela también estuvo sobre la mesa
La devastación causada por los dos terremotos registrados el miércoles en Venezuela también ocupó parte de la conversación entre ambos dirigentes.
Horas antes del encuentro, Sheinbaum anunció el envío de equipos militares especializados en búsqueda y rescate para colaborar con las labores de emergencia.
Por su parte, la Casa Real española expresó públicamente su solidaridad con el pueblo venezolano antes de que Felipe VI emprendiera su viaje a México.
En paralelo, el presidente colombiano, Gustavo Petro, afirmó que su país colaborará con Venezuela en todas las tareas de asistencia humanitaria que estén a su alcance y pidió al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, levantar las sanciones económicas contra Caracas al considerar que estas limitan la capacidad de respuesta frente a la catástrofe.
Petro sostuvo que la combinación de un desastre natural de gran magnitud y las restricciones económicas internacionales podría agravar el impacto humanitario y aumentar el número de víctimas.
Cooperación más allá del conflicto histórico
El acercamiento entre México y España también responde a intereses económicos y geopolíticos.
En las últimas semanas empresarios de ambos países celebraron encuentros con el objetivo de ampliar el intercambio comercial durante los próximos años, mientras que ambos gobiernos han promovido iniciativas culturales centradas en el reconocimiento de los pueblos originarios y la revisión del pasado compartido.
Sheinbaum ha optado por una estrategia distinta a la de su antecesor, privilegiando el diálogo diplomático sin abandonar la reivindicación histórica sobre el reconocimiento de los pueblos indígenas.
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