El Gobierno de EE.UU. anunció este jueves que restringirá la concesión de visados a "miembros de grupos terroristas de extrema izquierda", una decisión en línea con la agenda de la Administración del presidente estadounidense, Donald Trump, que en las últimas semanas redobló sus ataques contra un supuesto resurgir del comunismo dentro y fuera del país.
El anuncio se realizó en el marco de una reunión ministerial multilateral sobre terrorismo político celebrada hoy en Washington que ha presidido el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio.
En el encuentro, al que fueron invitados unos 60 países (aunque aún no se especificó cuáles), se abordó lo que la Administración Trump considera un resurgimiento internacional del "terrorismo político de extrema izquierda" en distintas partes del mundo.
Las restricciones anunciadas van dirigidas "a miembros de grupos terroristas de extrema izquierda y otros grupos afines que hayan apoyado o incitado actos de terrorismo; apoyado actividades delictivas violentas; participado en sabotaje económico; financiado, reclutado o proporcionado apoyo logístico para acciones violentas o delictivas cometidas por grupos terroristas de extrema izquierda y otros grupos afines", según un comunicado del Departamento de Estado.
El texto añadió que "esta política protegerá el territorio estadounidense al restringir la entrada de ciudadanos extranjeros que financien, recluten, inciten o faciliten de otro modo a redes terroristas de extrema izquierda".
Las restricciones, que no se detallaron, afectan también "a redes violentas y delictivas afines" y busca cerrar sus "vías de acceso mediante visas que estos grupos explotan para amenazar vidas estadounidenses, socavar la estabilidad económica y coordinar acciones violentas en suelo estadounidense".
El documento tampoco específica el nombre de ningún grupo en concreto, aunque el Gobierno Trump ha puesto en la mira a Antifa (una organización que en realidad está muy descentralizada y que carece de jerarquía) y a grupos supuestamente afines en Europa, como los griegos Justicia Proletaria Armada y Autodefensa Revolucionaria de Clase o el alemán Antifa-Ost.
También estudiantes y periodistas
Las estadías para periodistas extranjeros se limitarán a 240 días, unos ocho meses, aunque se podrá optar por extensiones por periodos iguales.
Los periodistas chinos estarán sometidos a un marco particularmente restrictivo, con visados de un máximo de 90 días.
El cambio, que entrará en vigor 60 días después de su publicación en el Registro Federal, prevista para el viernes, afectará a periodistas acreditados de cientos de medios extranjeros en Estados Unidos.
"Reduciría la cantidad y la calidad de la cobertura"
Un centenar de medios y organizaciones de prensa internacionales, entre ellos la AFP, consideraron en una carta abierta que esto "reduciría la cantidad y la calidad de la cobertura" de la actualidad estadounidense.
El Partido Republicano de Trump, que prometió poner fin a la inmigración irregular y limitar la regular, es mayoritario en el Congreso.
Hasta ahora, Estados Unidos otorgaba visados por la duración del programa de estudios a los alumnos y hasta de cinco años para periodistas.
Desde su regreso al poder, Trump ha expulsado masivamente a inmigrantes irregulares e impuesto una serie de restricciones a la entrada legal de ciudadanos extranjeros.
El mandatario, además, ataca regularmente a los periodistas y a la cobertura de ciertos medios, a los que acusa de difundir noticias falsas.
Violación a libertad de expresión y de prensa
La oenegé Reporteros sin Fronteras (RSF) advirtió que la medida constituye una "violación directa" de la libertad de expresión y de prensa, y advirtió que podría "hacer extremadamente difícil, cuando no imposible, el funcionamiento de los medios internacionales en territorio estadounidense".
La medida ya había sido propuesta el año pasado por el gobierno, lo que había dado inicio a una fase de consultas.
Para justificar su decisión, el Departamento de Seguridad Interior, que gestiona los flujos migratorios, apuntó a un "aumento significativo" en los últimos años del número de estudiantes y periodistas que se benefician de estos visados.
Esto "representa un desafío para la capacidad del Departamento de supervisar y controlar a estos no inmigrantes durante su estancia en Estados Unidos", agregó.
En 2024, el departamento registró más de 1,8 millones de entradas con visado de estudiante, un aumento del 11% con respecto al año anterior.
Las asociaciones de educación superior habían denunciado la propuesta de limitar las estadías de extranjeros como un obstáculo burocrático innecesario que disuadiría a estudiantes talentosos.
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