El Gobierno de China impuso este jueves sanciones contra el secretario de Defensa de Filipinas, Gilberto Teodoro Jr., y sus familiares más cercanos, una decisión que agrava las tensiones entre ambos países por la disputa en el mar de China Meridional.
El funcionario respondió que continuará defendiendo la soberanía filipina y aseguró que fue castigado por "decir la verdad".
Las sanciones tienen un carácter principalmente político y simbólico, pero reflejan el creciente deterioro de las relaciones entre China y Filipinas en un escenario donde confluyen intereses estratégicos, militares y comerciales, además de la influencia de Estados Unidos en la región del Indo-Pacífico.
Pekín amplía las represalias diplomáticas
El Ministerio de Exteriores chino anunció que Teodoro, su esposa e hijos no podrán ingresar a China continental, Hong Kong ni Macao. Además, las autoridades prohibieron cualquier tipo de transacción, cooperación o actividad entre ellos y personas u organizaciones chinas.
Pekín justificó la medida alegando que el ministro realizó reiterados "comentarios erróneos" que, según su versión, perjudicaron los intereses nacionales y las relaciones bilaterales, aunque no precisó cuáles fueron las declaraciones que motivaron la sanción.
La decisión representa una nueva escalada en la confrontación diplomática entre ambos gobiernos, que en los últimos años ha estado marcada por incidentes marítimos y un creciente intercambio de acusaciones.
La respuesta de Manila
Horas después del anuncio, el Gobierno filipino calificó las sanciones como un "acto hostil".
Por su parte, Teodoro difundió un comunicado en el que afirmó que la medida es consecuencia de haber expresado públicamente su posición sobre las acciones de China en el mar de China Meridional.
"Simplemente seguiré cumpliendo con mi deber y defendiendo a nuestra nación", señaló el ministro, quien sostuvo además que las autoridades chinas son responsables de actuaciones que afectan la estabilidad regional.
Declaraciones previas aumentaron la tensión
Durante un foro internacional celebrado en Singapur el mes pasado, Teodoro criticó las operaciones de Pekín en las aguas disputadas y aseguró que Filipinas no renunciará a su integridad territorial ni a su soberanía.
Posteriormente, la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Mao Ning, sostuvo que el funcionario filipino era conocido por "denigrar a China", anticipando el deterioro del clima diplomático.
Una disputa estratégica con impacto global
El mar de China Meridional constituye uno de los principales focos de tensión geopolítica en Asia. Por esa ruta transita aproximadamente el 30 % del comercio marítimo mundial y la zona alberga importantes recursos pesqueros y potenciales reservas de petróleo y gas.
China reclama la soberanía sobre la mayor parte de esas aguas mediante una delimitación que es rechazada por Filipinas y otros países de la región. En los últimos años han sido frecuentes los enfrentamientos entre embarcaciones de la Guardia Costera china y buques filipinos cerca de arrecifes e islotes en disputa.
Mayor acercamiento entre Manila y Washington
Desde la llegada de Ferdinand Marcos Jr. a la Presidencia en 2022, Filipinas ha fortalecido su cooperación militar con Estados Unidos, una política que ha coincidido con un incremento de los incidentes en el mar de China Meridional y con un endurecimiento del discurso entre Manila y Pekín.
Las sanciones contra Teodoro también siguen la línea de otras medidas adoptadas por China, como las impuestas en 2025 contra el entonces senador Francis Tolentino, otro de los dirigentes filipinos más críticos con las reclamaciones territoriales del gigante asiático.
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