CNN obtuvo acceso exclusivo a la operación de Erik Prince en Haití, donde las fuerzas de seguridad combaten a las pandillas que controlan amplias zonas de Puerto Príncipe, en medio de una crisis que pone a prueba la capacidad del Estado para recuperar el territorio y proteger a la población.
La cobertura permite observar el trabajo del equipo de Prince en una operación que evidencia el creciente papel de las empresas militares privadas en la lucha contra los grupos armados y los mecanismos de supervisión de sus actuaciones.
La empresa de Prince opera con drones contra grupos armados
Erik Prince es el fundador de Blackwater, la antigua empresa militar privada estadounidense cuyos integrantes estuvieron involucrados en episodios controvertidos durante la guerra de Irak.
Su compañía Vectus Global opera en Haití desde marzo de 2025, bajo un contrato con el Gobierno haitiano, y utiliza drones para atacar a grupos armados.
La actividad de la empresa ha generado cuestionamientos sobre las víctimas civiles, el uso de la fuerza letal y la supervisión de las operaciones.
Según una investigación de Human Rights Watch citada por la Agencia Reuters, los ataques con drones realizados entre marzo de 2025 y enero de 2026 causaron 1.243 muertes, entre ellas las de 60 civiles, incluidos 17 niños, y dejaron 738 heridos.
Estas cifras corresponden al conjunto de las operaciones examinadas por la organización, no exclusivamente a integrantes de las pandillas.
Una crisis que supera la capacidad de las autoridades
La intervención de empresas privadas se produce después de que una misión internacional de apoyo a la seguridad, encabezada por Kenia, no alcanzara sus objetivos de despliegue y se retirara a comienzos de 2026.
La nueva Fuerza de Supresión de Pandillas, respaldada por Naciones Unidas, busca reforzar la respuesta de seguridad junto con la Policía haitiana.
La violencia también tiene raíces políticas y económicas. Un informe de expertos de Naciones Unidas divulgado este mismo mes de octubre de 2026 advirtió sobre los vínculos entre grupos armados y determinados actores políticos y económicos, así como sobre los riesgos que esa relación representa para la estabilidad y la organización de futuras elecciones.
La cobertura de CNN ofrece una mirada directa a la operación de Prince, pero el acceso periodístico, por sí solo, no permite determinar su eficacia ni resolver los cuestionamientos sobre la rendición de cuentas.
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