La embajada estadounidense en Oslo fue alcanzada por una explosión en las primeras horas del domingo que no dejó heridos y causó solo “daños materiales menores”, informó la policía de la capital noruega mientras busca a los responsables.
La causa de la explosión, ocurrida alrededor de la 1:00 a. m. (00:00 GMT) en la entrada de la sección consular de la embajada, no se conocía de inmediato.
La policía indicó en una conferencia de prensa que el incidente podría estar relacionado con la actual situación de seguridad internacional, aunque aún no se ha identificado a ningún sospechoso.
"Es natural ver esto en el contexto de la situación de seguridad actual y que podría tratarse de un ataque dirigido deliberadamente contra la embajada de Estados Unidos", afirmó el portavoz policial Frode Larsen.
La policía añadió que reforzará las medidas de seguridad para proteger tanto a la diáspora iraní como a las comunidades judías del país.
El ministro de Asuntos Exteriores de Noruega, Espen Barth Eide, calificó el incidente de “inaceptable” y dijo que él y la ministra de Justicia y Seguridad Pública, Astri Aas-Hansen, se pusieron en contacto con el encargado de negocios de la embajada estadounidense, Eric Meyer.
Ambos “expresaron que se trata de un acto inaceptable que tomamos muy en serio”, señaló en un comunicado.
“La seguridad de las misiones diplomáticas es extremadamente importante para nosotros, y el caso está siendo investigado por la policía y el Servicio de Seguridad Noruego (PST)”.
El PST informó a AFP que ha movilizado personal adicional para ayudar en la investigación.
Su portavoz, Martin Bernsen, subrayó que no ha habido “ningún cambio” en el nivel de amenaza en Noruega, que se mantiene en tres sobre cinco desde noviembre de 2024.
“Ahora estamos en contacto estrecho, entre otros socios, con el distrito policial de Oslo”, señaló.
Bernsen se negó a revelar si hubo amenazas previas contra intereses estadounidenses en Noruega antes de la explosión.
Cristales rotos
Imágenes difundidas por los medios mostraron cristales rotos sobre la nieve frente a la entrada de la sección consular de la embajada, así como grietas en una gruesa puerta de vidrio y marcas negras en el suelo al pie de la puerta, presumiblemente causadas por la explosión.
Los investigadores examinaron el lugar durante la noche, mientras perros, drones y helicópteros fueron desplegados para buscar “a uno o más posibles responsables”, indicó la policía de Oslo.
“La policía considera muy graves este tipo de incidentes en espacios públicos y está investigando el caso con importantes recursos y alta prioridad”, señaló la institución en un comunicado.
La seguridad suele ser elevada alrededor de las embajadas de Estados Unidos en todo el mundo. No se conoció de inmediato qué nivel de seguridad tenía la embajada de Oslo en el momento del incidente.
El comandante policial Michael Dellemyr dijo a la cadena TV2 que la policía “no comentará nada relacionado con el tipo de daños, qué fue lo que explotó ni detalles similares”, ya que “la investigación se encuentra en una fase muy temprana”.
Posteriormente afirmó que la policía “tiene una idea de la causa”, y añadió: “Nos parece que se trata de un acto llevado a cabo por alguien”.
Durante la noche se interrogó a testigos, mientras TV2 informó que un escuadrón antibombas fue visto en el lugar.
Varias horas después de la explosión, la policía declaró que la zona alrededor del edificio era “segura” para residentes y transeúntes.
Las autoridades pidieron al público que informe sobre cualquier dato o comportamiento inusual observado en la zona entre la medianoche y las 2:00 a. m.
Tres explosiones
Las embajadas de Estados Unidos han sido puestas en máxima alerta en Medio Oriente por las operaciones militares estadounidenses contra Irán, y varias han sufrido ataques mientras Teherán responde contra objetivos industriales y diplomáticos.
Sin embargo, Dellemyr indicó que por ahora no hay indicios de que el incidente en Oslo esté relacionado con ese conflicto.
“No lo estamos vinculando con el conflicto. Es demasiado pronto para afirmarlo”, dijo a TV2.
Vecinos de la zona afirmaron haber escuchado la explosión.
Un joven de 16 años identificado como Edvard contó a TV2 que estaba viendo televisión cuando oyó el estallido.
“Mi madre y yo pensamos primero que venía de nuestra casa, así que miramos alrededor, pero luego vimos las luces intermitentes fuera de la ventana y muchísima policía”, relató.
“Había perros policiales, drones, policías con armas automáticas y helicópteros en el aire”.
Tres amigos que esperaban un taxi cerca de la embajada dijeron haber sentido tres detonaciones.
“Sentimos tres ‘bangs’ que hicieron temblar el suelo”, explicó Kristian Wendelborg Einung.
Cuando subieron al taxi y pasaron por el lugar, vieron la calle frente a la embajada cubierta de humo.
“Llegamos antes que la policía. La nube de humo era muy extraña, como una niebla espesa”, dijo.
Este artículo es una adaptación de su original en inglés
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