El presidente francés Emmanuel Macron habló el domingo 8 de marzo por separado con el presidente estadounidense Donald Trump y con su homólogo iraní Masoud Pezeshkian, a quien pidió que cese los ataques contra los países del Golfo, antes de viajar el lunes 9 de marzo a Chipre, en el Mediterráneo oriental, donde los países europeos están reforzando su presencia militar.
Macron es el primer dirigente occidental que conversa con el presidente iraní desde el inicio de la ofensiva israelí-estadounidense contra Irán el 28 de febrero y la posterior respuesta iraní en toda la región.
“He subrayado la necesidad de que Irán detenga inmediatamente sus ataques contra los países de la región”, escribió en la red social X.
Nuevos ataques iraníes en el Golfo
Por su parte, Pezeshkian afirmó durante la conversación que todas las acciones de Irán se enmarcan en la legítima defensa, según la Presidencia iraní. También advirtió contra cualquier acción de otros actores, incluida Francia, ya sea ofensiva o defensiva, que tenga como objetivo “apoyar a los agresores” de su país, señalando que tal intervención equivaldría a una “participación en la guerra”.
“Ese tipo de acciones solo complicarán y agravarán la situación en la región. El pueblo, el Gobierno y las Fuerzas Armadas de Irán están decididos a defender el país y el sistema”, afirmó, según la Presidencia.
El propio Pezeshkian había declarado el sábado que Irán no atacaría a sus vecinos del Golfo salvo que desde esos países se lanzaran ataques contra su territorio.
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Sin embargo, los ataques contra esos países continuaron el domingo, el mismo día en que Mojtaba Jamenei fue designado para suceder a su padre, Alí Jamenei, como líder supremo de Irán, tras la muerte de este el primer día de la guerra.
Entre los objetivos alcanzados se encontraban depósitos de combustible “vitales” en el aeropuerto de Kuwait. Francia, que mantiene un acuerdo de defensa con ese país, desplegó “medios defensivos” para apoyarlo, recordó Macron tras conversar con el emir de Kuwait.
“Irán también debe garantizar la libertad de navegación poniendo fin al cierre de facto del estrecho de Ormuz”, insistió Macron. Los Guardianes de la Revolución iraníes bloquean de hecho este paso estratégico.
Una postura “estrictamente defensiva” de Francia
No se dieron detalles inmediatos sobre la conversación con Donald Trump, posterior a la que ambos mantuvieron el miércoles, en la que el presidente francés había “alertado” sobre la “situación en Líbano”, afectado directamente por la guerra con Irán.
Estados Unidos dispone de importantes capacidades militares en la zona del estrecho de Ormuz. Ante las amenazas en el mar Rojo —puerta de acceso al canal de Suez, por donde pasa cerca del 13 % del comercio marítimo mundial— los europeos están reforzando su misión militar Aspides, destinada a garantizar la libertad de navegación mediante convoyes escoltados por buques militares.
Macron ya anunció el envío frente a las costas de Chipre —país miembro de la UE donde una base británica fue alcanzada por un dron— de la fragata Languedoc y de sistemas de defensa antiaérea.
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Más ampliamente, Francia ha desplegado en la región importantes medios militares, entre ellos el portaaviones Charles-de-Gaulle, que se espera llegue en los próximos días al Mediterráneo oriental, así como un portahelicópteros. París insiste, no obstante, en que su postura es “estrictamente defensiva”.
Ayuda para Líbano
Durante su visita del lunes a Chipre, Macron pretende “mostrar la solidaridad de Francia” y discutir el refuerzo de la seguridad en torno a Chipre y en el Mediterráneo oriental. En la ciudad de Pafos se reunirá con el presidente chipriota Nikos Christodoulides y con el primer ministro griego Kyriakos Mitsotakis.
Francia, Italia —que también ha enviado una fragata— y Grecia están coordinando sus medios militares en la región.
España también anunció el envío de una fragata a Chipre que acompañará al portaaviones francés Charles-de-Gaulle y a buques de la marina griega.
Durante esta breve visita, los tres dirigentes coordinarán sus esfuerzos para garantizar la seguridad de los ciudadanos europeos en la región y apoyar operaciones de repatriación, indicó el Elíseo.
Macron también anunció el “envío inmediato” de ayuda humanitaria al Líbano, donde más de medio millón de personas han sido desplazadas por los intensos bombardeos israelíes contra bastiones del movimiento proiraní Hezbolá.
El presidente francés, que ha multiplicado los contactos con líderes regionales, también habló con el emir de Qatar, Tamim bin Hamad Al Thani, sobre el “apoyo militar defensivo”, especialmente aéreo, que Francia proporciona a ese país.
Con el presidente egipcio Abdel Fattah al-Sisi, acordó además la importancia de asegurar cuanto antes el transporte marítimo en el mar Rojo.
Ambos líderes también pidieron no ralentizar los esfuerzos para aplicar la segunda fase del plan de paz del presidente Trump para Gaza y reclamaron la reapertura total del paso fronterizo de Rafah, considerado vital para la llegada de ayuda humanitaria.
Con información de AFP.
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