Bruselas ha vuelto a asestar un golpe contra un gigante tecnológico. Esta vez, Google tendrá que pagar una multa de 1.000 millones de dólares, después de que la Comisión Europea concluyera que había infringido la normativa antimonopolio del bloque comunitario.
La sanción se divide en dos multas. La primera, de 520 millones de dólares, por favorecer sus propios servicios en los resultados de su motor de búsqueda Google Search. Bruselas acusó a la corporación de destacar sus ofertas en la parte superior de la página de resultados o de hacerlo mediante el uso de elementos visuales y filtros mejorados.
El segundo castigo, de 480 millones de dólares, fue establecido por impedir que los desarrolladores de aplicaciones móviles que usan Google Play dirigieran a los usuarios de forma gratuita a ofertas más económicas en tiendas de aplicaciones o sitios web ajenos a la plataforma de Google.
Si bien la Ley de Mercados Digitales (DMA) permite a Google cobrar una tasa a los creadores de aplicaciones por cada cliente nuevo que obtengan a través de Google Play, la Comisión Europea consideró que la cantidad es demasiado elevada.
En suma, se trata de la sanción más costosa impuesta por la UE en aplicación de la DMA, una normativa europea aprobada en 2024 para reprimir los abusos de posición dominante de los gigantes tecnológicos.
"Los mejores productos deberían triunfar por su calidad, no porque pertenezcan a la empresa que gestiona el buscador", apuntó Teresa Ribera, vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea para una Transición Limpia, Justa y Competitiva.
"En la UE, las empresas tienen derecho a competir en igualdad de condiciones. Los intermediarios tienen la obligación de garantizar la igualdad de condiciones y los consumidores el derecho a elegir ofertas alternativas más económicas", añadió Thomas Regnier, portavoz de la Comisión Europea.
La decisión no fue bien recibida por el presidente de Asuntos Globales de Google, Kent Walker. "Esto no es competencia leal, es una degradación del producto impulsada por un pequeño grupo de personas que se quejan por interés propio, perjudicando a las empresas y los consumidores europeos. La regulación debería mejorar los productos, no empeorarlos", señaló.
Walker sugirió que la ley de Mercados Digitales de la UE obliga a Google a "eliminar las funciones de búsqueda en tiempo real que tanto aprecian los europeos, como los precios instantáneos y la disponibilidad directa de hoteles, vuelos y restaurantes, y a desmantelar las medidas de seguridad de Google Play".
La compañía dispone de 60 días para cumplir con las órdenes de Bruselas de tratar a sus rivales de manera justa y no discriminatoria y de permitir que los desarrolladores de aplicaciones desvíen a los usuarios de su tienda de aplicaciones. De lo contrario, podría ser penalizada con multas periódicas adicionales "de hasta el 5 % de su facturación mundial total", según el comunicado de la Comisión Europea.
Alphabet, la casa matriz de Google, registró ingresos por 403.000 millones de dólares en 2025.
Los gigantes tecnológicos bajo inspección de la UE
Europa está decidida a impedir que las grandes empresas tecnológicas obstaculicen a sus rivales, aunque para ello tenga que imponer multas millonarias, desafiar las críticas estadounidenses y las amenazas de aranceles en represalia.
La nueva sanción contra Google llega semanas después de que la empresa perdiera su apelación contra una multa antimonopolio de 4.500 millones de dólares impuesta por la UE por limitar la competencia y reducir las opciones de los consumidores mediante el dominio de su sistema operativo móvil Android.
Si bien la sanción de este jueves es el primer castigo para el gigante tecnológico estadounidense en aplicación de la Ley de Mercados Digitales (DMA), se trata de la quinta y sexta multa en total por prácticas anticompetitivas, lo que supone sanciones por 11.800 millones de dólares.
Entre 2017 y 2019, la UE impuso a la tecnológica multas por un total de 9.300 millones de dólares. Y en septiembre del año pasado, la castigó con una sanción de 3.350 millones de dólares.
La Comisión Europea, el Ejecutivo del bloque y máximo organismo regulador de la legislación antimonopolio, afirmó que actuaba en interés de los consumidores tras una investigación sobre Google.

Desde la implementación de la DMA en 2024, la UE ha liderado el control mundial de algunas de las compañías más grandes del mundo, desde Silicon Valley hasta Beijing. Las primeras multas fueron dirigidas contra Meta y Apple en 2025, quienes fueron sancionadas con 227 y 568 millones de dólares, respectivamente.
¿Responderá la Casa Blanca?
La nueva multa impuesta por la Unión Europea contra Google amenaza con despertar el enojo del presidente Donald Trump, quien en el pasado ha amenazado con represalias en caso de penalizaciones contra las empresas estadounidenses.
El republicano ha acusado anteriormente a Bruselas de apuntar contra las tecnológicas de Silicon Valley y ha amenazado con imponer aranceles como represalia a estas sanciones.
Las penalizaciones contra Google, Meta y Apple han abierto un nuevo frente en la pugna entre la Casa Blanca y los socios europeos, lastimada por la presión de Trump para aumentar el gasto militar en la OTAN, la amenaza de anexionarse Groenlandia y el comienzo de la guerra en Oriente Medio sin consultarlo con los Veintisiete.

Cuestionada por la posibilidad de represalias desde la Casa Blanca, la vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea para una Transición Limpia, Justa y Competitiva, Teresa Ribera, señaló que Bruselas está "obligada" a cumplir las normas comunitarias y a hacer cumplir el derecho internacional, "que está siendo cuestionado en muchas partes".
"No creo que a ninguno de nosotros, en la Comisión, se nos pudiera respetar si decidiésemos qué hacer porque alguien intente decirnos lo que tenemos que hacer o no hacer", manifestó Ribera en una conferencia de prensa este jueves.
A su lado, la responsable de tecnología de la UE, Henna Virkkunen, destacó que "la DMA tiene como objetivo garantizar una competencia justa e igualitaria".
"Diálogo constructivo"
Pese al evidente choque de posturas entre las autoridades europeas y los directivos de Google, es probable que el gigante tecnológico estadounidense evite nuevas multas, ya que los reguladores de la UE elogiaron el buen progreso en sus esfuerzos continuos por cumplir con la Ley de Mercados Digitales.
"Google ha propuesto y comenzado a probar cambios en la forma en que presenta sus propios servicios en la búsqueda de Google para servicios gratuitos como compras, hoteles y vuelos", destacó la Comisión Europea, antes de reconocer más "cambios en la forma en que presenta los anuncios de compras y los servicios relacionados con el contenido, como los deportes".
El organismo de control de la UE sugirió que Google podría aplicar los principios de la decisión del jueves a sus resúmenes generados por IA, conocidos como AI Overviews y AI Mode.

Las transformaciones introducidas por Google en sus términos y condiciones de Google Play recibieron una aprobación provisional por parte de la Comisión, que destacó "un buen progreso hacia el cumplimiento de la normativa", fruto de un "diálogo constructivo" con el titán de Silicon Valley.
De hecho, la cuantía de ambas multas de este jueves es muy inferior a otras que le ha impuesto a la compañía.
Con Reuters, EFE y medios locales
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