Una vez más, Rusia es señalado por el reclutamiento supuestamente engañoso de extranjeros para combatir en sus filas en Ucrania. En este caso, la acusación llega desde Kenia, un país que ya había alertado sobre este tipo de campañas en el pasado.
Según un informe de la Inteligencia keniana, presentado en el Parlamento el miércoles, al menos 1.000 de sus nacionales fueron captados para integrarse a los combatientes rusos en Ucrania, muchos de ellos bajo falsas promesas de empleo, salarios lucrativos y residencia extranjera. Esa cifra supera largamente la estimación anterior de Nairobi, que en noviembre pasado aseguró que 200 kenianos habían sido llevados por Moscú al conflicto en Europa.
El líder de la mayoría en la Asamblea Nacional (Cámara baja del legislativo), Kimani Ichung’wah, expuso el documento y denunció la "colusión" entre funcionarios estatales de oficinas de seguridad, inmigración y empleo con agencias de trabajo fraudulentas, que prometían oportunidades laborales bien remunerados en rubros como seguridad y logística.
"Las agencias han estado atrayendo a los kenianos, a los que prometen condiciones de servicio lucrativas, como salarios de unos 300.000 chelines al mes (unos 2.300 dólares) y bonificaciones generosas de entre 900.000 y 1,2 millones de chelines (alrededor de entre 7.000 y 9.300 dólares), además de otorgarles la ciudadanía rusa", afirmó Ichung’wah.
El diputado de Alianza Democrática Unida, partido del presidente William Ruto, apuntó que estas redes lanzan campañas en redes sociales centradas en varones de entre 20 y 50 años, entre los que se encuentran no solo civiles, sino también expolicías y exmilitares, aprovechándose del "alto desempleo y la desesperación".
Entre las agencias de trabajo y viajes señaladas están Global Face Human Resources, dirigida por el keniano Festus Omwamba, o Talent Sepherd Agency.
Ichung’wah explicó, asimismo, que empleados del Aeropuerto Internacional Jomo Kenyatta (JKIA) participaron de la confabulación para facilitar la salidas de los reclutas, muchos de los cuales utilizan visados de tránsito hacia Turquía o Emiratos Árabes Unidos.
No obstante, el aumento de la vigilancia en Kenia llevó a que muchos pasaran primero por Uganda, Sudáfrica o la República Democrática del Congo.
Rusia niega participación en un esquema de "reclutamiento ilegal"
En su intervención, Ichung’wah señaló a la Embajada de Rusia en Kenia por expedirles visas de turista a las personas reclutadas y advirtió también que cualquier funcionario de la representación de Kenia en Moscú sería considerado responsable si se descubre que ha colaborado con el plan.
Frente a los señalamientos, la Embajada de Rusia en Kenia rechazó "en los términos más enérgicos posibles" cualquier acusación de que su personal haya participado en "esquemas irregulares de reclutamiento de kenianos", denuncia que tildó de "peligrosa y engañosa campaña de propaganda"
En su mensaje, la legación diplomática insistió que "nunca" participó en el "reclutamiento ilegal", que no alentó a ningún keniano a alistarse, que no emitió visados para que participasen en la guerra ni colaboró con entidades o individuos para coaccionar o atraer a estos ciudadanos.
Sin embargo, recordó que la legislación rusa "no impide que ciudadanos de países extranjeros se alisten voluntariamente en las Fuerzas Armadas", si se encuentran legalmente en Rusia y si optan por participar en "la batalla contra el nazismo ucraniano respaldado por la OTAN".
Mientras la Embajada se mostró abierta a un diálogo "constructivo y despolitizado" con Kenia sobre el tema, el informe de la Inteligencia de la nación africana también destaca que los reclutas reciben entrenamientos de entre tres y nueve semanas, por lo que concluye que "básicamente les están dando un arma para que vayan y mueran" en el frente de batalla.
Siempre citando el mencionado reporte, Ichung’wah detalló que actualmente hay 39 kenianos hospitalizados, 30 repatriados y 28 desaparecidos, mientras que 35 están desplegados en campamentos, 89 están en la línea del frente, uno está detenido y otro ha completado el contrato.
Crecen los informes de extranjeros reclutados por Rusia
En las últimas semanas, los medios locales se han hecho eco de las denuncias de familiares de kenianos supuestamente reclutados bajo engaño para combatir por Rusia en Ucrania.
Con fotos de sus seres queridos y consignas como "traigan a nuestros hijos de vuelta", allegados de 35 kenianos captados para unirse a las filas rusas protestaron este jueves 19 de febrero en Nairobi e instan al Gobierno de William Ruto a que repatríe a quienes han quedado varados en Rusia.
Winnie Rose Wambui, quien sostuvo que su hermano Samuel Maina fue a Rusia creyendo que tendría un trabajo como guardia de seguridad en un centro comercial, reclamó "obtener alguna información" sobre él, "ya sea muerto, vivo o herido". "Al menos así podremos cerrar este caso", dijo a la agencia AFP.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Kenia anunció la semana pasada el rescate de 27 ciudadanos y su titular Musalia Mudavadi ha indicado que visitará Rusia el próximo mes para trasladar estas preocupaciones.
Reclutas kenianos que han regresado al país han relatado que los llevaron a Rusia con falsas promesas de trabajos cualificados como electricistas y fontaneros, que firmaron contratos escritos en ruso y que fueron enviados al combate con poco o ningún entrenamiento militar.
La presencia de extranjeros luchando por Rusia se ha reportado desde el inicio de la invasión rusa de Ucrania en febrero de 2022. Aunque algunos se han unido de forma voluntaria como mercenarios, otros denuncian haber sido coaccionados, acusaciones que han sido cada vez más frecuentes en meses recientes y sobre todo entre hombres africanos de países como Sudáfrica, Ghana, Nigeria y Uganda.
Asimismo, Ucrania ha estimado en más de 18.000 los extranjeros de unos 128 países y territorios que han combatido o combaten actualmente por Rusia, sin contar a miles de soldados de Corea del Norte enviados por un acuerdo de cooperación militar entre ambos países.
De ellos, casi 200, de 37 países, son actualmente prisioneros de guerra en Ucrania, según cifras oficiales. Entre ellos se encuentran ciudadanos de países como Somalia, Sierra Leona, Togo, Cuba y Sri Lanka.
Con EFE, Reuters, AP y AFP
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