En Washington y en Caracas, los discursos suenan cada vez más perfectamente alineados. Donald Trump y Delcy Rodríguez fueron consultados casi al mismo tiempo sobre la perspectiva de unas elecciones presidenciales en el corto plazo para Venezuela, y ambos la descartaron con el mismo argumento: el país no está listo.
Vicepresidenta de Nicolás Maduro hasta el día en que éste fue extraído de una instalación militar por fuerzas élite estadounidenses el 3 de enero, Rodríguez pasó a encabezar el Gobierno, en lo que fue presentado como una solución provisional, mientras se avanzaba en el proceso de “estabilización”, de acuerdo con el plan de tres fases para Venezuela delineado por el secretario de Estado, Marco Rubio.
Sin embargo, su relación con la Casa Blanca luce cada vez más consolidada, con el presidente Trump reiterando en varias declaraciones que Rodríguez está haciendo un “muy buen trabajo” y recordando que “estamos haciendo mucho dinero con el petróleo”, en alusión al control que Washington mantiene sobre la comercialización del crudo venezolano desde el cambio de mando.
Trump asked about elections in Venezuela: "I just don't think they're ready yet…it's very new. We took them out of a dictatorship and we're getting along great with the govt."
"Delcy is doing a very, very good job, very highly respected. And we want that, and they want that.…
— Vera Bergengruen (@VeraMBergen) September 2, 2026
La tónica no fue diferente este 2 de septiembre. Trump fue consultado por una periodista en la Oficina Oval sobre por qué su Administración se abstenía de demandar una fecha concreta de elecciones en Venezuela.
“Creo que todavía no están listos”, respondió el magnate republicano. “Es muy nuevo. Les quitamos una dictadura y nos estamos llevando muy bien con el Gobierno. Delcy está haciendo un muy, muy buen trabajo, es muy respetada”.
Luego agregó: “Queremos eso (elecciones). Ellos lo quieren, Delcy lo quiere, pero no están listos. Los hemos sacado de una dictadura muy poderosa, una dictadura despiadada, donde mucha gente estaba en la cárcel. Mucha de esa gente ahora ha sido liberada, eran prisioneros políticos. Pero no van a estar listos para eso, pero pronto (lo estarán), lo esperamos con ansias”.
Organizaciones de defensa de los detenidos por razones políticas, como el Foro Penal, estiman que todavía quedan al menos 328 personas en esta condición tras las rejas, incluyendo 33 extranjeros, algunos de ellos en poder del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin), la policía política, adscrita a la vicepresidencia que Rodríguez dirigió hasta el 3 de enero.
“Trabajo sin descanso”
Casi al mismo tiempo, en el marco de la firma de un gigantesco acuerdo petrolero entre los dos países, la presidenta Rodríguez también respondió preguntas de los periodistas sobre la renovación del poder ejecutivo, y coincidió con Trump en que aún no están dadas las condiciones.
"He trabajado sin descanso para que Venezuela esté lista y preparada para cuando corresponda ir a su proceso electoral, que lo habrá, no tengas dudas de eso, habrá proceso electoral, pero en las condiciones en que Venezuela esté preparada", respondió, en una comparecencia ante los medios junto al secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright.
"En Venezuela hay una Constitución y hay un sistema democrático previsto en la Constitución, lo segundo es que yo no fijo fecha", agregó Rodríguez, eludiendo pronunciarse sobre una convocatoria a las urnas en 2027.
#2Sep | 🎙 Delcy Rodríguez evitó comprometerse a realizar elecciones presidenciales en 2027 en Venezuela durante una entrevista con NBC. Al ser consultada sobre la fecha, la dirigente declaró: «Lo primero que te tengo que decir es que en Venezuela hay una constitución y hay un… pic.twitter.com/PpgC4bJHMc
— El Nacional (@ElNacionalWeb) September 2, 2026
El diálogo político entre la Asamblea Nacional presidida por el hermano de Delcy Rodríguez, Jorge, y la presidenta de la legislatura de 2015 (la última autoridad reconocida por el Gobierno de Trump), Dinorah Figuera, ha avanzado en un cronograma para la renovación del poder judicial.
Los acuerdos alcanzados hasta ahora incluyen disposiciones para la atención a los afectados por los terremotos del 24 de junio, así como una reforma de la Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia, que se discute actualmente en el Parlamento.
Sin embargo, no ha abordado todavía la renovación del poder electoral, para sustituir al cuestionado Consejo Nacional Electoral que proclamó ganador a Maduro en el proceso del 28 de julio de 2024, a pesar de que la oposición defendió, con el respaldo de 80% de las actas, la victoria de Edmundo González Urrutia.
¿Letra muerta?
Lo cierto es que la Constitución venezolana no prevé la figura del “presidente encargado”, sino de un gobernante interino, cuya autoridad está delimitada por el momento del periodo en el que deba asumir funciones.
El artículo 233 establece que si la falta absoluta del presidente se produce “durante los primeros cuatro años del periodo constitucional” (que en Venezuela es de seis años), debe convocarse a nuevas elecciones en los 30 días siguientes al momento en que esa falta sea declarada.
Fue lo que sucedió tras el fallecimiento de Hugo Chávez, quien murió antes de juramentarse para el periodo 2013-2019. Nicolás Maduro, que era su vicepresidente en el momento, ocupó el cargo de forma interina desde diciembre de 2012 (cuando Chávez fue operado del cáncer que finalmente acabó con su vida) hasta la muerte de éste en marzo de 2013.
Maduro convocó a elecciones para el mes siguiente, y en ellas superó por estrecho margen al candidato opositor Henrique Capriles Radonski.
En el caso de Rodríguez, ella asumió el Gobierno cuando faltaba una semana para que se cumpliera un año desde el momento en que Maduro fue juramentado para el periodo 2025-2031, de modo que aún transcurrían los primeros cuatro años del mandato.
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De acuerdo con el artículo 234, que regula las faltas temporales del presidente, el vicepresidente ejecutivo puede cumplir sus funciones durante 90 días, prorrogables por una sola extensión adicional de otros 90.
Rodríguez excedió ese plazo a comienzo de julio pasado, pero la falta absoluta de Maduro no ha sido declarada por el Tribunal Supremo de Justicia, como establece el artículo 233.
En su lugar, la Sala Constitucional de la máxima instancia judicial emitió una sentencia señalando la “ausencia forzosa” de Maduro. La figura no existe en la Carta Magna, pero le ha permitido a Rodríguez eludir tanto la obligatoriedad de convocar a elecciones en 30 días, como la finalización de su interinato en 180.
Con EFE y medios locales
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