Mientras la selección francesa se prepara para enfrentarse a España este martes 14 de julio en la semifinal del Mundial en Dallas, Les Bleus podrán volver a contar con su "dictador" en este día de fiesta nacional: el omnipresente Kylian Mbappé, máximo goleador del torneo junto a Lionel Messi con ocho goles en el Mundial 2026.
En los estadios proliferan imágenes generadas por inteligencia artificial (IA) del capitán de Les Bleus luciendo medallas y uniforme militar, al tiempo que aparecen camisetas con el nombre "Mbappé dictador".
En las redes sociales, las parodias que presentan al delantero de Les Bleus como el líder adorado de un régimen autoritario hacen las delicias de los aficionados al fútbol.
El origen de este curioso apodo se remonta a una tendencia en Internet que surgió en 2022. Su objetivo era burlarse de la actitud del jugador del PSG, considerado egoísta y megalómano.
Los llamamientos del presidente Macron para que renovara su contrato con el club de la capital en lugar de ceder a los cantos de sirena del Real Madrid reforzaron en aquel momento la percepción de que Kylian Mbappé tenía un poder ilimitado.
Algunos aficionados comenzaron entonces a apodarlo "Mobutu". Una comparación nada halagadora si se tiene en cuenta que el antiguo dirigente congoleño Mobutu Sese Seko, al frente de la República Democrática del Congo —entonces Zaire— entre 1965 y 1997, es conocido por haber instaurado una dictadura sangrienta y haber saqueado los recursos de su país.
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Maestro de la comunicación
A raíz de ello, aparecen los primeros memes en los que se representa al jugador del PSG como Mao Zedong, el antiguo líder de la República Popular China y fundador del Partido Comunista Chino.
En aquella época, se sospechaba que el delantero francés había ejercido presión interna para conseguir la salida del brasileño Neymar, con quien se había enemistado.
Y esa imagen de jugador todopoderoso sigue pegada a él tras su fichaje por el Real Madrid, donde sus detractores le acusan de ejercer una influencia excesiva en el vestuario.
También está su actitud en las ruedas de prensa: Kylian Mbappé no duda en reprender a los periodistas cuando la pregunta no le gusta. Sinceridad, argumentan sus admiradores, mientras que otros ven en ello arrogancia.
Aunque en su momento pasó bastante desapercibida, la broma de "Kylian Mbappé, el dictador" está ahora en boca de todos en Estados Unidos, impulsada por las actuaciones espectaculares del delantero de Les Bleus, pero también por algunas escenas que no han pasado desapercibidas: Kylian Mbappé dando órdenes a los encargados de seguridad durante el Francia-Irak para que limpiaran el césped empapado, el seleccionador Didier Deschamps imitando un gesto de postración ante su capitán o incluso Kylian Mbappé dejando el brazalete al árbitro al ser sustituido contra Marruecos, en lugar de entregárselo directamente a un compañero.
Incluso los propios jugadores franceses parecen haberse sumado a la broma, tal y como muestra un vídeo difundido por la selección francesa. Mientras Les Bleus se hacen una foto en el avión que los lleva de vuelta a su campamento base tras la victoria contra Senegal, el Balón de Oro Ousmane Dembélé suelta: "¡Llámame Mobutu! ¡Eh, Kylian!".
Algunos aficionados también se fijaron en el saludo militar de Kylian Mbappé tras su gol contra Suecia en los octavos de final, una señal de que el "tirano" también tiene un gran sentido del humor y de la comunicación.
Capitán en misión
Hay que decir que ver a Mbappé en el papel de un dictador hace sonreír, ya que el capitán de Les Bleus es ejemplar tanto dentro como fuera del campo: actuaciones brillantes con ocho goles y tres asistencias, numerosas incorporaciones defensivas, una influencia decisiva en el juego y un comportamiento de líder natural.
Su respuesta directa a los insultos racistas de una senadora paraguaya también ha sido elogiada. Una actitud muy alejada de la imagen de goleador egoísta y caprichoso que transmite el "meme" del dictador.
Sin embargo, muchos observadores constatan una transformación en el capitán de Les Bleus, cuyo nombramiento en marzo de 2023, cuando solo tenía 24 años, había suscitado numerosas dudas.
Este año, Kylian Mbappé parece estar logrando compaginar su faceta de goleador en plena forma con la de líder con una misión, decidido a llevar a los suyos a conquistar la tercera estrella.
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"Soy consciente de lo que estoy jugando, de dónde estoy y de lo que tengo que hacer. Pero no soy solo yo, el equipo es perfectamente consciente de lo que tenemos que hacer aquí", señaló el capitán de Les Bleus tras la victoria contra Suecia.
Tras esto, resulta difícil aceptar la comparación entre el "fenómeno de Bondy", altruista y unificador, y un déspota africano. Hay algo indiscutible: como todos los "buenos" dictadores, Kylian Mbappé infunde miedo a sus rivales. Brillante desde el inicio de la competición, el capitán de Les Bleus tiene la firme intención de convertirse en el líder absoluto de este Mundial y seguir escribiendo su leyenda y la de la selección francesa.
Este artículo fue adaptado de su original en francés
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