Estados Unidos y la República Dominicana firmaron dos acuerdos, en la presente administración del presidente Luis Abinader, para compartir responsabilidades y comercialización de tierras raras descubiertas en nuestro territorio, y desde hace cuatro años ingenieros norteamericanos trabajan en el país en procura de determinar la cantidad y calidad de las diversas tierras raras disponibles.
El primer acuerdo, para investigación en la provincia de Pedernales, se produjo en 2022, cuando se suscribió un Memorando de Entendimiento (MOU) mediante el cual el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Estados Unidos (USACE), a través de su Centro de Investigación y Desarrollo de Ingeniería, proporcionaría asistencia técnica al Ministerio de Energía y Minas para la detección e investigación de minerales de tierras raras.
El segundo acuerdo se firmó el 10 de septiembre pasado, casi recién instalado el nuevo canciller dominicano Víctor -Ito- Bisonó, y se denominó Marco de Cooperación sobre minerales críticos y tierras raras, para crear una “cooperación” en el desarrollo de una cadena de valor, y no solamente para extraer el mineral con las tierras raras del subsuelo dominicano.
Es importante reconocer que las tierras raras se extraen como material bruto, pero hay que aplicar tecnología sofisticada para extraer cada uno de los elementos para separar los minerales y que puedan ser utilizados por las industrias.
Hasta ahora no se ha firmado un contrato de explotación de las tierras raras. Se sabe que estos acuerdos condicionan a la República Dominicana a negociar estas tierras con Estados Unidos, pero no hay información de cuáles son los elementos, cuáles son los precios ni cuales son sus potenciales usos. Estamos claros que el monopolio lo tendrá Estados Unidos.
Hasta ahora las informaciones permiten identificar aproximadamente 15 elementos, de 17 identificados, y se podrían utilizar en imanes permanentes, electrónica avanzada, equipos militares, sistemas de defensa, turbinas eólicas, semiconductores, tecnologías avanzadas y vehículos eléctricos.
La competencia de Estados Unidos con China otorga una relevancia especial a las tierras raras dominicanas, y de cualquier país de América Latina y el Caribe que las posea, porque forma parte de las más avanzadas tecnologías y de la competencia por la Inteligencia Artificial y el control de la robótica y la administración y concentración de bases de datos y almacenamiento de información.
Hasta el momento, sin comprobación definitiva, los 15 elementos de tierras raras en el país, según el Ministerio de Educación Superior, Ciencias y Tecnologías (MESCyT), son o contienen escandio, lantano, cerio, praseodimio, neodimio, prometio, samario, europio, gadolinio, terbio, disprosio, holmio, erbio, tulio, iterbio y lutecio. No se sabe si todos estepa presentes para ser económicamente explotables.
El Gobierno dominicano ha informado que se han confirmado más de 150 millones de toneladas de depósitos brutos asociados a los 17 elementos. Eso no equivale a 150 millones de toneladas de tierras raras recuperables; falta determinar la concentración y, sobre todo, las reservas económicamente explotables.
El presidente Luis Abinader se encuentra en estos momentos en los Estados Unidos, y en un panel en Nueva York, en la Cumbre Anual Concordia 2026, titulado “Desde la base: construyendo cadenas de suministro de minerales críticos en las Américas”, dijo que el país ya podría realizar en 2028 las primeras exportaciones de tierras raras. Sostuvo que a finales del presente año se podrá conocer la cantidad de reservas identificadas por los equipos del Ejército de Estados Unidos y técnicos del Ministerio de Energía y Minas.
Es interesante lo que ha revelado el presidente Abinader, en el sentido de que “Lo que hemos descubierto es más puro que los del sur de China, que son de muy buena calidad”. Eso es de importancia estratégica para el país, y para el seguro comprador, Estados Unidos.
Confiamos en que todos estos datos permitirán al país hacer una buena negociación, para obtener las mayores ventajas posibles, frente a un Estados Unidos ambicioso, deseoso de las tierras raras, y dispuesto a conseguir al más bajo precio posible la riqueza de las tierras dominicanas. Está en manos del gobierno de Luis Abinader una negociación confiable y justa. Estamos hablando de material no renovable.
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