El terremoto que acaba de sorprender a Colombia, que acaba de inaugurar su nuevo gobierno, sorprende y deja atónito al mundo y en particular a las naciones cercanas. El terremoto ocurrido este lunes a las 7:34 minutos de la mañana, tuvo una magnitud de 7.4 grados en la Escala de Richter, que en ese grado es considerado un terremoto mayor.
Ningún país está libre de pasar por una situación parecida, por una tragedia de esta magnitud. Muy cerca lo vivimos en enero de 2010 con Haití, con un terremoto de gran magnitud, con 7.0 grados, y con una serie de réplicas. Los destrozos fueron muy altos, la cantidad de personas fallecidas se calcula en 316 mil, con más de 350 mil heridos. Haití y la República Dominicana compartimos la misma isla.
Y no olvidemos que 21 de agosto de 2021 el sur de Haití sufrió otro terremoto terrible, de 7.2 grados, y que dejó un saldo de fallecidos de 2,248 personas, 329 desapreciaos y 12,763 heridos, aparte de que 136,800 edificaciones resultaron dañadas.
Mucho más reciente tenemos los dos terremotos seguidos, en secuencia, del 24 de julio en Venezuela, de 7.2 y 7.5 grados en la escala de Richter. Uno de los terremotos ocurrió a 23 kilómetros de San Felipe y el otro a 17 kilómetros de Katia La Mar, cada uno a 20.3 y a 10 kilómetros de profundidad en el mar.
La sorpresa y la tragedia llegaron juntas, por la magnitud de ambos seísmos, y por los daños causados. Oficialmente se ha establecido que 5,546 personas fallecieron a consecuencia del fenómeno, otras 16,740 resultaron heridas o mutiladas y una gran cantidad de desaparecidos.
Entre los fallecidos en Venezuela se registraron 67 argentinos, 24 colombianos, 41 españoles, 79 portugueses y entre los desaparecidos se tienen 41 chilenos, 138 españoles, 40 italianos y 83 portugueses.
En el caso del terremoto de este lunes en Colombia el epicentro ocurrió en San José del Palmar, en la región del Chocó, donde se encuentra la población más grande de ascendencia africana de Colombia, que incluye la ciudad de Quigdó.
El terremoto se sintió en Ecuador y Panamá, además de Colombia, el país más afectado. El gobierno declaró la emergencia nacional y se ha formado un equipo especial, coordinado por la presidencia para responder a las urgencias de las zonas más afectadas.
Hasta la noche de este lunes se había reconocido oficialmente 132 fallecidos, 570 heridos, y cada minutos hay reportes de personas atrapadas bajo los escombros y derrumbes de edificaciones y casas. Se ha informado de siete aeropuertos afectados, incluyendo los del llamado Eje Cafetero, incluyendo ciudades como Cali, Pereira y Manizales.
En la medida que vayan pasado las horas se irá conociendo la real magnitud de esta tragedia y se conocerá la cantidad de personas fallecidas, los heridos y los desaparecidos. Es lo más terrible lo que ocurre con las personas desaparecidas, que son buscadas infructuosamente por los familiares y los voluntarios que se suman en las ayudas, pero que finalmente pudieran quedar bajo los escombros.
El gobierno dominicano ha expresado su solidaridad con Colombia, y la disposición de ayudar en la parte en que sea solicitada por las autoridades del país amigo. El presidente Luis Abinader señaló a través de su cuenta de X:
Expresamos nuestra solidaridad con Colombia, y en particular con las zonas directamente afectadas y con las familias de las víctimas. Es una situación que nadie desea, que no espera, y para lo cual los países deben prepararse, en especial con las normativas de construcción, que sean sismo-resistentes y que eviten, tanto como sea posible, la muerte de las personas que ocupan los edificios colapsados en caso de un terremoto.
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