Seis décadas, 60 años, cumple este sábado la Asociación Dominicana Pro Bienestar de la Familia, entidad conocida popularmente como PROFAMILIA.
PIONERA en las investigaciones sociodemográficas, pionera en la promoción de servicios de salud en aspectos que el Estado carecía de experiencia, presupuesto e interés.
PIONERA en la detección de cáncer cérvico-uterino, en la atención de la sexualidad masculina. Profamilia fue siempre la promotora de las clínicas para atención de las mujeres.
PIONERA en la atención de jóvenes, hombres y mujeres, en temas de educación sexual, en responsabilidad juvenil, en promoción de una sexualidad segura y responsable entre adolescentes y jóvenes, cuando la entrada en actividad sexual estaba en 1o y 12 años, y ese conocimiento y atención le permitió ser pionera en las alertas sobre embarazos en adolescentes y sus riesgos y consecuencias.
PIONERA en los estudios científicos sobre mortalidad materna, mortalidad infantil, y en colaborar con el Estado en la búsqueda de reducción de esos indicadores trágicos. Profamilia advirtió la tendencia de la medicina pública y privada en la atención descuidada e irresponsable a los partos, en la practica innecesaria de cesáreas.
PIONERA en reunir a cientistas e investigadores sociales en el Instituto de Estudios de Estudios de Población y Desarrollo (IEPD), y en poner al día las estadísticas y conocimientos sobre la cultura y conducta sexual de hombres y mujeres, de jóvenes y adolescentes, y sobre los temas de pobreza, marginalidad y educación en temas tan fundamentales para el desarrollo de la República Dominicana.
PIONERA en la gestión, búsqueda y administración transparentes de fondos internacionales para la oferta de servicios gratuitos a sectores marginados, empobrecidos, carentes de atención, incluyendo población en la extrema pobreza, en bateyes, barrios populares y los más apartados rincones del país.
PIONERA en investigaciones biomédicas en la República Dominicana, y en la compañía de empresas y estudios de laboratorios para dotar a las mujeres de América Latina y el Caribe de opciones para manejar y administrar sus propios cuerpos, sus usos y decisiones en cuestiones de cuántos hijos e hijas y en qué momentos tenerlos. El acceso de las mujeres y hombres métodos anticonceptivos, control y atención de ITS, y en la creación de un mapa dominicano de conocimientos sobre temas de sexualidad.
PIONERA en la promoción de los derechos sexuales y reproductivos, en los derechos de las mujeres a decidir sus opciones, en hacer frente al machismo, a la violencia sexual y material, a la violencia intrafamiliar y otras desgracias silenciosamente sufridas por las mujeres en la sociedad dominicana.
PIONERA en la promoción del empeoramiento legislativo para entender y tomar decisiones adecuadas, no prejuiciadas, en materia de derechos sobre cuestiones de población, desarrollo, sexualidad, derechos de los jóvenes, de las mujeres, y derechos sexuales.
PIONERA en la creación del primer Manual de Salud Sexual de la República Dominicana, que se puso en manos del Ministerio de Educación, y se validó en varios encuentros internacionales, y que finalmente terminó siendo perseguido, denunciado y agredido por los grupos recalcitrantes, atrasados, de la derecha y de los fanáticos religiosos, supuestamente promotores del derecho de los padres a evitar que sus hijos fuesen educados sexualmente.
PIONERA en la reivindicación de las tres causales como forma de manejar la cuestión de la interrupción voluntaria del embarazo en las mujeres, por tres circunstancias especiales, muy justificadas, pero que ni las iglesias, ni la derecha, ni los senadores, ni los diputados, ni el Poder Ejecutivo, han admitido como valederos, por circunstancias y consideraciones diferentes cada uno de los mencionados.
Al cumplir 60 años, reconocemos y admiramos el extraordinario papel jugado por Profamilia en la sociedad dominicana, en particular para empoderar a las personas más abandonadas y marginadas.
Hacemos el reconocimiento también porque Profamilia ha jugado su rol en la defensa de los derechos sexuales, en la promoción y defensa de las opciones sexuales, en la promoción del derecho al placer sexual, como elemento inherente al disfrute y goce de una virtud heredada, como la sexualidad, que por prejuicios y razones absolutamente fuera de humanidad, ha sido satanizada por los eufemismos religiosos.
Por todo ello reconocemos a Profamilia. Y también reconocemos a su extraordinario equipo, encabezado por juntas directivas desinteresas, que han aportado conocimiento y tiempo, y recursos, y al equipo técnico coordinado y dirigido por una mujer de grandes virtudes y valores como los que tiene y ha mostrado siempre doña Magaly Caram. Difícil encontrar una entidad con tantos riesgos y adversarios gratuitos como Profamilia, pero más difícil es encontrar una mujer de tanta valentía y carácter como Magaly Caram. Felicidades en este 60 aniversario.
Compartir esta nota
