En Colombia 23.3 millones de personas fueron convocadas a las urnas este domingo y el resultado preliminar no deja de ser una sorpresa: Contra todos los vaticinios de encuestas y análisis, el candidato de la ultraderecha, el abogado Abelardo de la Espriella ha salido delante del que se vaticinaba triunfador, el candidato oficialista Iván Cepeda ha quedado por debajo del primer lugar por aproximadamente 700 mil votos, que no es poca cosa.
Luego del triunfo del Gustavo Petro, en 2022, Colombia entró en un proceso de confrontación política extremo, con un gobierno cuestionado ética y moralmente, y señalado como responsable de una tendencia ahistórica, y aumentó las tensiones políticas especialmente con la oposición, que aunque quedó legalmente reducida, potenció el surgimiento de candidatos outsider, como Abelardo de la Espriella, sin partido y que fue consolidando una posición ultraderechista, que fue ganando adeptos, y a quien se sumaron posteriormente los partidos conservadores.
De la Espriella, sin ninguna experiencia política previa, se lanzó como un improvisado y fue aumentando su popularidad por el extremismo de sus posturas, especialmente llamando a la guerra contra los reductos de la guerrilla, contra el comunismo de Petro, contra la homosexualidad, posicionándose en la misma línea y expresando apoyo a ultraderechistas como Nayib Bukele, Daniel Noboa y muy especialmente promoviendo las posiciones de Donald Trump como las más adecuadas para un país conservador como Colombia. Mientras los progresistas y conservadores planteaban que eran las posiciones de la vergüenza, Abelardo de la Espriella fue ganando espacio y simpatías, hasta sorprender este domingo con una cantidad de votos que pocos le asignaban que alcanzaría.
El presidente Gustavo Petro, quien ha debido quedarse en el margen de estas elecciones, precisamente por su postura de presidente de Colombia, ha sido el primer en decir que rechaza los resultados que se han presentado con el conteo del 99.03 por ciento de los votos, y que atribuye a una versión preliminar, que no son oficiales. Iván Cepeda ha respaldado las declaraciones de Petro y ha dicho que hay mesas de votación con resultados inverosímiles.
Lo que ha dicho Petro, que luce ya la postura del que pierde, es lo siguiente:
El llamado conteo transmitido no tiene fuerza vinculante. sus datos no son norma pública. Como presidente no acepto los resultados del preconteo de la firma privada de los hermanos Bautista, porque debiendo estar quietos los algoritmos del software de conteo y escrutinios, en la última semana fueron variados en tres oportunidades y agregaron 800.000 cédulas más de personas que no están en el censo oficial presentado.
Hay dos censos en este momento, el oficial y el del software de los hermanos Bautista que tiene 800.000 personas adicionales.
Las mesas ya impugnadas demuestran que centenares de miles de votos fueron agregados, sin existencia de sufragantes.
Por tanto y conforme a la ley, los resultados vinculantes que el presidente atenderá y aceptará son los de las comisiones escrutadoras dirigidas por los jueces de la República.
Esta sola postura representa ya una crisis institucional en Colombia. La segunda vuelta de las elecciones están pautadas para el 21 de junio. En anteriores elecciones esa ha sido la forma de conteo de los resultados. Sembrar dudas de inmediato no parece una postura inteligente ni siquiera decente. Lo que debía hacer el llamado Pacto Histórico, que llevó a Petro a la presidencia y que postuló a Cepeda ahora, es aceptar esos resultados y trabajar una segunda vuelta con los cambios que le reviertan las pérdidas de votantes.
Los datos son duros y difíciles de modificar: Abelardo de la Espriella obtuvo el 43,7% de los votos, con el 99.03% de las mesas escrutadas. Iván Cepeda, el candidato de Petro, obtuvo sólo el 40,9% de los votos. Un 3 por ciento de diferencia, cuando se pensaba que el Pacto Histórico iba con ventajas.
La tendencia de la derecha como gananciosa de los procesos electorales no es nueva. Por eso ganó Trump en 2024, ganó antes Bolsonaro en Brasil, Nayib Bukele en El Salvador, Nasry "Tito" Asfura en Honduras, Daniel Noboa en Ecuador, Rodrigo Paz Pereira en Bolivia, Laura Fernández Delgado, de Costa Rica, entre muchos otros, y es probable que gane las elecciones en segunda vuelta Abelardo de la Espriella. Son los seguidores de Trump los que siguen triunfando, aunque en Europa pierdan, como ocurrió con la derrota electoral de Viktor Orbán, en Hungría.
Le va a costar mucho trabajo a Petro y a Iván Cepeda revertir lo que se está configurando ya como un frente poderoso para terminar con el mandato de los revolucionarios de Colombia. La candidata Paloma Valencia, apoyada por el expresidente Álvaro Uribe, y que alcanzó el 6,9% del conteo (1,6 millones de votos), ya anunció su apoyo a Abelardo de la Espriella, y lo mismo hizo su líder Uribe.
Colombia se enfrenta a momentos políticos de confrontación y crisis, mucho más de lo que había vivido hasta este momento.
Compartir esta nota
