Los terremotos y movimientos telúricos menores se han ido acercando a la República Dominicana. La región del Caribe ha sido afectada, y en particular nuestra isla, en el lado occidental, ha sido afectada por dos grandes terremotos en el 2010 y en el 2021. Ambos terremotos fueron de magnitud superior a los 7 grados en la escala de Richter.
En Haití ha habido 18 terremotos superiores a 4 grados en la escala de Richter entre el 2021 y el 2023. En la República Dominicana, entre 2020 y 2026 ha habido un total de 180 eventos superiores a los 4 grados en la escala de Richter.
El terremoto en La Guaira, Venezuela, el 24 de junio de este año, fue una terrible advertencia, para un país con costa caribeña. La sacudida fue terrible y es el único en su dimensión en esta región, porque llegó acompañado de un segundo terremoto, ambos por encima de 7 grados en escala de Richter, con desplazamiento lateral y deslizamiento horizontal de grandes bloques de la corteza terrestre, con efecto sobre los límites tectónicos entre las placas del Caribe y Sudamérica.
El 10 de agosto de 2026 le tocó a Colombia un terremoto de 7.4, la mayor magnitud en este siglo, y todavía se siguen registrando movimientos de tierra sobre los 4 grados en territorio colombiano, con costa caribeña.
La República Dominicana ha decidido reforzar sus infraestructuras, revisar las políticas normativas de construcción, y organismos como la Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructura y Edificaciones (ONESVIE) han retomado la preocupación por la posibilidad de un potente sismo en nuestro territorio.
De acuerdo con los datos suministrados, esta oficina está evaluando edificaciones e infraestructuras oficiales y privadas.
En coordinación con el Ministerio Administrativo de la Presidencia (MAPRE), ha preparado al personal del Palacio Nacional para evaluar de manera inmediata las condiciones de sus edificaciones y contribuir a una respuesta rápida, segura y organizada, ante la posibilidad de sismo u otro fenómeno de origen natural.
El ingeniero Leonardo Reyes Madera, director de Onasvie, encabezó la reunión ordinaria de propuestas y recomendaciones, teniendo como tema único en agenda la “Discusión, estudios y experiencias sobre los terremotos ocurridos en Venezuela y Colombia”, de modo que cualquier sismo no nos sorprenda sin haber tomado las medidas preventivas posibles.
“Y así vamos a seguir sector por sector para poder tener una idea de cuáles serían esas vías que nos van a permitir ir al rescate. No a nosotros, porque no somos una oficina de búsqueda y rescate, pero sí le podemos servir al país en ese sentido”.
Leonardo Reyes Madera
Director de Onasvie
Esta semana ha coincidido con dos actividades importantes, sobre los terremotos y la capacidad preventiva de la sociedad dominicana.
Uno fue el lanzamiento de la XIII Bienal Internacional de Arquitectura y Urbanismo, organizada por la Sociedad de Arquitectos de la República Dominicana (SARD), el Ministerio de Cultura y el Colegio Dominicano de Ingenieros, Arquitectos y Agrimensores (CODIA).
En este lanzamiento se reflexionó sobre los cumplimientos de las normas, las nuevas decisiones legislativas y la posibilidad de que el Estado sea más exigente con los constructores, dado el incremento de las magnitudes de los terremotos.
Y el otro fue un panel, con dos hombres del mundo de la ciencia y la historia, sobre los terremotos en la isla, organizado por el Centro Cultural Taíno Casa del Cordón, del Banco Popular.
El conversatorio “La isla que se mueve: terremotos históricos en La Española”, examinó la actividad sísmica de la isla y su influencia en la evolución del territorio a lo largo de los siglos. Durante la conversación se explicó cómo la ubicación de La Española entre las placas tectónicas de Norteamérica y del Caribe ha configurado un entorno marcado por fallas sísmicamente activas. También se revisaron distintos eventos que han afectado a la isla desde el período colonial. Los especialistas Osiris de León, ingeniero geólogo y especialista en sismicidad y prevención de desastres, y Joan Ferrer, abogado, historiador, genealogista e investigador, analizaron las implicaciones y magnitudes de los diversos terremotos que han reconfigurado el mapa de la isla.
En ambos casos se trata de aproximaciones, de apoyos, de acercamientos para sentar la necesaria conciencia sobre la posibilidad de que nos sorprenda, cualquier día, a cualquier hora, un terremoto de considerable magnitud. La tragedia sería mayúscula si no estamos suficientemente preparados, si no hemos construido infraestructuras sólidas, centros comerciales, hospitales, escuelas, estadios, con la conciencia de que lo principal, en cada lugar con aforo, es proteger la vida de los ciudadanos y ciudadanas.
Los esfuerzos estatales, privados y las reflexiones sobre una posibilidad de terremoto no son una alarma innecesaria, es una advertencia necesaria y oportuna. Por todos y por todas.
Para coronar las preocupaciones, la tarde de este jueves, se ha informado que el gobierno se propone realizar un simulacro nacional de evaluación en caso de terremoto, el martes 8 de septiembre. De acuerdo con el anuncio oficial, el ministro administrativo de la Presidencia, Andrés Bautista, junto a Edwin Olivares, director del Centro de Operaciones de Emergencias (COE), y Carlos Paulino, director de la Defensa Civil, anunciaron la realización del Simulacro Nacional de Evacuación por Terremoto 2026, que se desarrollará el próximo martes 8 de septiembre a las 10:00 de la mañana, con la participación de instituciones públicas y privadas, centros educativos, organizaciones sociales y la ciudadanía en todo el territorio nacional.
Todo ello es una magnífica oportunidad para despertar conciencia, y en particular para comenzar a hacer cumplir las normas de construcción y seguridad sísmica con que cuenta la República Dominicana.
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