En distintas avenidas y cruces vehiculares del Gran Santo Domingo es posible observar vendedores ambulantes que aprovechan la detención momentánea del tránsito en los semáforos para ofrecer diversos productos a conductores y peatones.

Agua, dulces, frutas, cargadores para celulares, accesorios para vehículos y artículos de uso cotidiano forman parte de la oferta que estos trabajadores presentan diariamente en algunos de los puntos más transitados de la capital.
Para muchos de ellos, esta actividad representa una alternativa para generar ingresos y contribuir al sustento de sus hogares. La venta en las calles se ha convertido en una opción de trabajo para personas que buscan oportunidades económicas fuera del mercado laboral formal.
Sin embargo, el oficio también implica desafíos. Los vendedores permanecen durante largas jornadas expuestos al sol, la lluvia y la contaminación, además de los riesgos asociados al tránsito vehicular en vías de alta circulación.
¡No te pierdas las noticias destacadas de Acento!
Al suscribirse al newsletter acepta nuestros términos y condiciones y política de privacidad.
La experiencia de los vendedores ambulantes en las calles y semáforos de Santo Domingo está marcada por largas jornadas de trabajo bajo el sol, la lluvia y el polvo del tránsito, donde cada día representa un esfuerzo constante por vender en segundos lo necesario para llevar el sustento a sus hogares, enfrentando al mismo tiempo la incertidumbre de los operativos de las autoridades y los riesgos que implica trabajar en medio de vehículos en movimiento.
La presencia de comerciantes en semáforos y espacios públicos genera opiniones divididas. Mientras algunos ciudadanos valoran el esfuerzo de quienes buscan ganarse la vida de manera honesta, otros consideran necesario establecer mecanismos que permitan un mejor ordenamiento del espacio público y una mayor seguridad vial
Yo salgo todos los días a vender porque de esto es que mantengo a mis hijos, aunque a veces el sol es fuerte y no hay de otra ”, expresó Algracia Fernández, vendedora de aguacates
En avenidas como la John F. Kennedy, 27 de Febrero, Máximo Gómez, Winston Churchill y Duarte es frecuente encontrar vendedores que convierten estos puntos de la ciudad en su lugar de trabajo, reflejando una realidad vinculada a la economía informal y a la búsqueda de oportunidades de subsistencia en la capital dominicana.


La Ley 63-17 prohíbe la venta de mercancías en las vías públicas, pero la necesidad económica mantiene viva la práctica.


El debate no solo gira en torno al orden y la seguridad, sino también al sustento de quienes dependen de la economía informal.


MIRA TAMBIÉN
EN ESTA NOTA
Ronny Francisco Cruz
Fotoperiodista
Fotógrafo profesional y fotoperiodista especializado en fotografía documental y narrativa visual. Actor y maestro de teatro. Interesado en contar historias humanas a través de la imagen.
Sigue leyendo
Ver más en economia
{{#volanta}}{{volanta}}{{/volanta}}
