El superintendente de Bancos, Alejandro Fernández W., presentó este jueves un balance de su gestión al frente de la institución entre 2020 y 2026, período en el que, según expuso, se realizaron cambios en los mecanismos de supervisión financiera, regulación, transformación digital y atención a los usuarios.
Durante un acto de rendición de cuentas, Fernández recordó que asumió el cargo en medio de la pandemia de COVID-19, un contexto que llevó a la Superintendencia de Bancos (SB) a reforzar el monitoreo del sistema financiero, implementar herramientas de alerta temprana y adoptar medidas dirigidas a proteger a los usuarios durante la emergencia sanitaria.
Entre 2020 y junio de 2026, la institución realizó 593 inspecciones a entidades financieras, grupos financieros y fiduciarias. También incorporó nuevas áreas especializadas para la supervisión de innovación e inclusión financiera, el mercado fiduciario, la supervisión consolidada y la tecnología y seguridad de la información.
Uno de los procesos destacados por el funcionario fue la resolución de Bancamérica, mediante la cual, según explicó, se transfirieron la totalidad de los activos y pasivos de la entidad disuelta a un banco solvente, bajo el marco de la Ley Monetaria y Financiera.
Fernández afirmó que los depositantes no vinculados recuperaron la totalidad de sus recursos y que el dinero utilizado del Fondo de Contingencia fue reintegrado posteriormente mediante la ejecución de una garantía.
"Los depositantes no vinculados recuperaron hasta el último peso, y los recursos del Fondo de Contingencia utilizados en el proceso luego fueron reintegrados en su totalidad, producto de la ejecución de una garantía", sostuvo.
En materia regulatoria, la Superintendencia de Bancos emitió durante el período 12 instructivos, 99 circulares y 74 cartas circulares. Las disposiciones abarcaron aspectos relacionados con la protección de los usuarios financieros, la digitalización de servicios, la gestión de riesgos y la sostenibilidad ambiental.
Entre las medidas citadas figuran la actualización del Manual de Requerimientos de Información, la implementación del criterio de valor razonable, nuevos lineamientos para la gestión de riesgos operativos y la revisión del Manual de Contabilidad.
Más personal técnico y digitalización
Fernández también destacó cambios en la estructura interna de la institución y el proceso de digitalización de servicios, que incluyó la implementación de la firma electrónica y la digitalización de trámites.
De acuerdo con las cifras presentadas, el personal de las áreas técnicas pasó de representar el 39 % al 64 % de la plantilla institucional entre 2020 y 2026, mientras más de la mitad de los empleados cuenta actualmente con estudios de posgrado.
La Escuela de la Superintendencia de Bancos, agregó, capacitó gratuitamente a cerca de 10,000 personas durante los últimos dos años.
Reclamos y devolución de recursos
A través de ProUsuario, la institución registró más de 1.1 millones de contactos con usuarios del sistema financiero y gestionó devoluciones por RD$785.9 millones a clientes afectados por cobros que consideraron improcedentes.
Asimismo, mediante el programa "Dinero Busca Dueño", fueron restituidos aproximadamente RD$379 millones a 2,895 depositantes de entidades financieras desaparecidas hace más de 25 años.
La gestión también impulsó las cuentas básicas dirigidas a sectores con dificultades para acceder al sistema financiero y amplió los puntos de acceso a estos servicios en el territorio nacional.
Según Fernández, estas medidas permitieron eliminar los llamados "desiertos bancarios", al garantizar la existencia de al menos un punto de acceso financiero en cada municipio del país.
Para los próximos años, el funcionario señaló que el Plan Estratégico 2025-2028 contempla fortalecer la supervisión basada en riesgos, avanzar en la adopción de estándares internacionales y ampliar el acceso a servicios financieros bajo criterios de seguridad y sostenibilidad.
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