EE. UU. ha asegurado el suministro de tierras raras procedentes de Brasil como parte de un acuerdo de más de US$500 millones, con el fin de garantizar que las empresas estadounidenses tengan acceso a los metales necesarios en industrias que abarcan desde la tecnología hasta la defensa.
Conor Coleman, jefe de inversiones de la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional de EE. UU. (DFC, por sus siglas en inglés), declaró que EE. UU. tiene derecho a las tierras raras producidas por Serra Verde, en virtud de las condiciones de un préstamo de US$565 millones que la DFC le concedió a la empresa minera el año pasado. Los términos de dicho préstamo no se conocían públicamente hasta ahora.
El acuerdo "incluía un contrato de compra garantizada sobre la adquisición de la producción para asegurar que los metales se destinaran a EE. UU. y a partes alineadas con los intereses estadounidenses", le comentó al Financial Times (FT). El derecho a influir en el destino de la venta de los metales estaba "vinculado a nuestra financiación".
La mina Pela Ema de Serra Verde, situada en Brasil, ha suscitado un interés creciente por parte de gobiernos y compradores de metales de todo el mundo ya que es uno de los únicos productores de las denominadas "tierras raras pesadas" fuera de China.
Estos materiales se utilizan en los imanes permanentes presentes en todo tipo de productos, desde automóviles hasta sistemas de armamento. EE. UU. se ha mostrado cada vez más decidido a romper el férreo control que ejerce China sobre su producción.
Al poseer las segundas mayores reservas de tierras raras del mundo, pero con una producción mínima, Brasil se sitúa en el epicentro de una carrera global por estos codiciados minerales.
La administración Trump tiene un gran interés en ampliar su acceso a dichas reservas y, según fuentes oficiales, ha presentado propuestas de cooperación ante el gobierno de Brasilia. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Brasil declaró al respecto: "Equipos técnicos de Brasilia y Washington están abordando la cuestión en el marco de reuniones periódicas".
Las tierras raras de esta nación sudamericana también han despertado el interés de la Unión Europea (UE), India y China.
Serra Verde es el único productor de tierras raras en funcionamiento en Brasil. Existen al menos otros seis proyectos en fase de desarrollo, pero la falta de financiación ha constituido un obstáculo para su avance.
Anticipándose al previsible aumento de la demanda mundial, Serra Verde modificó algunos de sus acuerdos de venta con el fin de poner a disposición de compradores de todo el mundo una mayor parte de su producción, la cual se destinaba anteriormente al mercado chino.
En diciembre, la DFC amplió el monto del préstamo concedido a la empresa, elevándolo por encima del compromiso inicial de US$465 millones.
Serra Verde declinó hacer comentarios al respecto.
En otro acuerdo diseñado para asegurar el suministro de metales para EE. UU. y sus aliados, la DFC presentó la semana pasada sus planes para realizar un canje de deuda por capital con la minera australiana de grafito Syrah Resources, lo que le otorgaría una participación accionaria de alrededor del 20 por ciento en la empresa.
Al explicar la justificación de la medida, Coleman declaró: "No queríamos correr el riesgo de que estos activos cayeran en las manos equivocadas". El acuerdo "nos permitiría asumir un papel mucho más activo dentro de la empresa", añadió.
En enero, Syrah advirtió sobre "desafíos de mercado y presiones financieras", y comunicó que estaba "evaluando opciones de asociación, inversión y reestructuración de préstamos con el fin de fortalecer las posiciones estratégicas y de capital de Syrah".
Syrah y otros grupos occidentales del sector del grafito se han visto afectados por un exceso de oferta de este material proveniente de productores chinos, lo cual ha provocado una caída en los precios.
El acuerdo propuesto este mes por la DFC constituye una evolución del préstamo de US$150 millones que Syrah y la agencia acordaron en 2024. Dicho acuerdo está sujeto a diversas aprobaciones gubernamentales.
La empresa se vio obligada a declarar fuerza mayor en 2024 en su Operación de Grafito en Balama en Mozambique debido a disturbios civiles, aunque retomó la producción el año pasado.
Por otra parte, Perpetua Resources anunció el martes que el Banco de Exportación e Importación de EE. UU. (Ex-Im Bank) tiene previsto concederle un préstamo de US$2.7 mil millones para un proyecto de oro y antimonio que la compañía está desarrollando. El antimonio se utiliza en la fabricación de retardantes de llama y en la industria de defensa. El préstamo propuesto aún está sujeto a las aprobaciones finales.
(Camilla Hodgson y Michael Pooler. Copyright The Financial Times Limited 2026. © 2026 The Financial Times Ltd. All rights reserved. Please do not copy and paste FT articles and redistribute by email or post to the web).
Compartir esta nota
