La denominación de origen del Larimar Barahona representa, para el Ministerio de Energía y Minas, una herramienta que va más allá de la protección legal de la piedra nacional. Su objetivo es preservar la autenticidad del mineral, proteger su origen y agregar valor a toda la cadena, desde la extracción en la mina hasta la pieza que llega al consumidor.

Así lo explicó Golye Latouff, directora de Promoción Minera del Ministerio de Energía y Minas, quien destacó el alcance de la protección internacional otorgada al larimar.

“La denominación de origen es muchísimo más que un sello legal. Es una herramienta también socioeconómica”, afirmó Latouff.

La Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) otorgó a República Dominicana el Registro Internacional de la Denominación de Origen Larimar Barahona, una acreditación que protege legalmente el origen de esta piedra semipreciosa, cuya extracción se concentra exclusivamente en Barahona.

El registro se realizó bajo los términos del Arreglo de Lisboa, lo que estableció una protección internacional frente al uso indebido del nombre larimar o la apropiación de su origen por terceros. Inicialmente, el registro abarcó 28 países, mientras que Latouff explicó que posteriormente se incorporó Costa Rica, elevando a 29 los países donde la denominación está registrada y avalada.

La protección internacional también abre la posibilidad de reforzar la identificación del larimar dominicano en los mercados extranjeros y respaldar la autenticidad de las piezas elaboradas con esta piedra.

“Esto permitirá que haya un certificado de autenticidad sobre este producto dominicano, que es el primero que se ha bajo el Arreglo de Lisboa. Esto ayudará a seguir creciendo todo lo que tiene que ver con la producción y exportación del larimar”, había señalado el ministro de Energía y Minas, Joel Santos, al referirse al registro internacional.

Un sello que protege el origen

Para Latouff, uno de los principales aportes de la denominación de origen es que permite garantizar que el nombre larimar corresponda a la piedra auténtica y no a productos que hayan sido alterados o que intenten aprovechar comercialmente su reputación.

La funcionaria precisó que el nombre larimar debe utilizarse para la piedra original, sin tratamientos, aditivos u otros elementos que desvirtúen su naturaleza.

De esta manera, la denominación funciona como una garantía de origen y autenticidad que puede trasladarse hasta el consumidor final.

Explicó que las piezas elaboradas por quienes cumplan con los requisitos podrán contar con un certificado que garantice su autenticidad, lo que puede incrementar su valor comercial.

“Al final sus joyas van a tener un certificado de garantía de autenticidad que le va a aportar todavía muchísimo más valor”, sostuvo.

La directora de Promoción Minera también vinculó la denominación de origen con el esfuerzo por acercar a los mineros y artesanos. La feria de venta directa busca precisamente reducir los intermediarios y facilitar que quienes transforman la piedra tengan acceso directo a la materia prima.

La protección internacional del larimar se suma así a los esfuerzos para fortalecer una cadena que comienza en las profundidades de las minas de Barahona y termina en piezas de artesanía que llevan consigo el origen de una piedra que solo se encuentra en República Dominicana.

Karla Alcántara

Abanderada por los viajes, postres y animales. Ha cursado diplomados sobre periodismo económico impartido por el Banco Central, periodismo de investigación por el Instituto Tecnológico de Santo Domingo, finanzas por el Ministerio de Hacienda y turismo gastronómico por la Organización Internacional Italo-Dominicano.

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