Si en enero de 2025 los protagonistas de las aceras y tiendas populares fueron las muñecas genéricas conocidas como "María Palito" y los carritos a control remoto, la festividad de los Reyes Magos de 2026 trae una evolución en la demanda: los niños dominicanos han cambiado lo genérico por lo viral.

En un recorrido de seguimiento realizado por Acento un año después de reportar el reinado de los juguetes económicos, se constató que, aunque la "María Palito" sigue presente como la opción de batalla para el bolsillo, el protagonismo absoluto se lo ha robado una "marea azul": el personaje Stitch y, sorpresivamente, los esquivos Labubus.

Mientras que el año pasado la noticia era la compra masiva de juguetes básicos por volumen, este año la tendencia es la especificidad. En las tres cadenas de jugueterías visitadas y en el corazón comercial de la avenida Duarte, las repisas dedicadas a Lilo & Stitch y Sonic son las más concurridas.

"El año pasado se llevaban cualquier muñeca, ahora vienen pidiendo el peluche específico de Stitch o nada", comentó un vendedor en una de las grandes cadenas, señalando estantes repletos de peluches azules que oscilan entre los RD$ 1,600 y RD$ 2,700 pesos, un salto considerable respecto a los precios de los juguetes más vendidos del 2025.

Peluches de Stitch. – Foto: ©️ Julio Solano. ACENTO Fecha: 2/1/2026

El tesoro escondido de la Duarte: Los Labubu

El fenómeno más interesante de este 2026 marca una diferencia entre el comercio formal e informal. Mientras muchos padres recorren las grandes tiendas de plazas comerciales preguntando sin éxito por los Labubu, esos muñecos de colección viralizados en TikTok, la respuesta afirmativa solo se encuentra en el caos organizado del Mercado de la Duarte.

"Aquí es donde único aparecen", confirmaron comerciantes de la zona. Mientras las grandes cadenas no tienen inventario de estos personajes de diseño, los importadores de la Duarte han capitalizado la tendencia, convirtiendo a estos muñecos en el objeto de deseo "difícil de hallar" de esta temporada, similar a lo que ocurría con ciertas bicicletas en años anteriores.

Lo que se mantiene

A pesar de la fiebre digital, la tradición no desaparece del todo. Las bicicletas y los balones de fútbol resisten el embate de las tendencias, mientras que en los pasillos, los compradores se detienen a examinar los blísters en busca del Hot Wheels perfecto. Y sí, en las aceras, las cajas rosadas de las muñecas 'Beauty Girl' siguen vendiéndose, pero este año miran con recelo cómo los niños señalan con más entusiasmo a los alienígenas azules y a los monstruos de orejas largas.

Julio Solano

Periodista y poeta

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