Más de 50 países —entre ellos Alemania, el Reino Unido, Brasil, Nigeria y Australia— tienen previsto reunirse esta semana en la ciudad portuaria caribeña de Santa Marta, en Colombia, para celebrar la primera reunión internacional dedicada a la eliminación gradual de los combustibles fósiles, a pesar de la ausencia de las tres naciones que más carbono emiten en el mundo.
Algunos de los funcionarios asistentes a esta reunión —realizada en medio de la crisis energética provocada por la guerra en el Medio Oriente— afirman que desean debatir acuerdos comerciales que otorguen un trato preferencial a aquellos que adopten medidas para poner fin al uso de combustibles fósiles, así como elaborar hojas de ruta nacionales que guíen la transición hacia el abandono del petróleo, el gas y el carbón.
Irene Vélez Torres, ministra de Medio Ambiente de Colombia —país que está organizando el evento junto con los Países Bajos—, declaró que las conversaciones serían "difíciles", pero que la crisis energética las había vuelto más pertinentes.
La crisis ha llevado a países como China, EE. UU. e India —los tres principales emisores, responsables de cerca del 40 por ciento de las emisiones globales— a impulsar la generación de energía a partir del carbón, mientras que otros han abogado por el desarrollo de nuevas energías renovables.
"Aunque los países deben resolver el problema de la seguridad energética en el corto plazo utilizando cualquier fuente disponible, las naciones que van a asistir a la cumbre son también muy conscientes de que deben llevar a cabo una transición hacia la eliminación de estos combustibles, y que deben hacerlo lo antes posible", señaló la ministra.
La expresidenta de Irlanda, Mary Robinson —miembro del grupo de líderes The Elders, dedicado a la defensa de los derechos humanos—, afirmó que la segunda conmoción energética mundial en cuatro años constituye una clara señal de la necesidad de crear "un comité de ejecutores" dispuestos a acelerar el proceso de eliminación de los combustibles fósiles.
No obstante, un borrador de la hoja de ruta para la transición energética de Colombia —elaborado por funcionarios colombianos y miembros del Comité de Cambio Climático del Reino Unido— puso de manifiesto la compleja tarea que afrontan los países reunidos en Santa Marta.
El análisis sugiere que la demanda de combustibles fósiles podría reducirse en un 90 por ciento entre 2026 y 2050. Sin embargo, esto requeriría una inversión anual inicial superior a US$10 mil millones durante los primeros años, antes de que la economía colombiana pudiera comenzar a registrar ahorros netos a principios de la década de 2040. Sin embargo, para cuando concluya la transición, se habrán generado más de US$20 mil millones en beneficios económicos netos anuales, afirmó el coautor Piers Forster, director del Centro Priestley para el Futuro Climático de la Universidad de Leeds.
Casi 200 países acordaron en la cumbre climática COP28 de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), celebrada en 2023, realizar una transición para abandonar los combustibles fósiles antes de 2050. No obstante, desde entonces se han logrado escasos avances, dado que países como Arabia Saudita y Rusia han bloqueado las discusiones en el marco de las negociaciones oficiales de la ONU. Los esfuerzos por consensuar un "marco de emisiones netas cero" para el sector del transporte marítimo fracasaron el año pasado bajo la presión de EE. UU., Arabia Saudita y otros actores. Esta semana está prevista la celebración de nuevas conversaciones en Londres.
La reunión en Colombia, que se está celebrando al margen del proceso oficial de la ONU, constituye un intento de eludir dichas tácticas.
Jochen Flasbarth, secretario de Estado del Ministerio de Medio Ambiente de Alemania; Wopke Hoekstra, comisario de Acción por el Clima de la Unión Europea (UE), y Rachel Kyte, enviada especial del Reino Unido para el clima, figuran entre los asistentes previstos para las conversaciones en Colombia, junto con representantes de países productores de combustibles fósiles, tales como Brasil, Canadá y Noruega.
Vélez Torres declaró: "No queremos sentarnos a la mesa con quienes niegan el cambio climático o el hecho de que debemos comenzar a eliminar progresivamente la extracción y el consumo de combustibles fósiles".
Jules Kortenhorst, copresidente de la Comisión de Transiciones Energéticas (ETC) —un centro de estudios que presentará dos informes en la conferencia—, afirmó que es "fundamental tener una discusión" sobre la eliminación gradual tanto de la demanda como de la oferta. Las investigaciones de la ETC revelaron que, mediante la electrificación, sería posible eliminar progresivamente entre el 60 y el 70 por ciento de la demanda de combustibles fósiles para el año 2050.
Vélez Torres señaló que no espera que la conferencia "resuelva todo el problema", pero confía en que el evento concluirá con "un sentido del proceso, del compromiso y del apoyo de una coalición de países dispuestos a actuar, que no se limitará a reunirse una sola vez, sino que mantendrá un diálogo continuo". Y añadió: "Sabemos que debemos desprendernos de la dependencia de los combustibles fósiles a la mayor brevedad posible, ya que somos conscientes de que esa es la postura más responsable, no solo para el medio ambiente, sino también para nuestra propia soberanía energética".
(Attracta Mooney and Pilita Clark. Copyright The Financial Times Limited 2026 © 2026 The Financial Times Ltd. All rights reserved. Please do not copy and paste FT articles and redistribute by email or post to the web).
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