El funcionario sostuvo que la política ambiental y climática debe formar parte de la planificación económica del país, debido a la vulnerabilidad de la isla La Española ante los efectos del cambio climático.
Durante una ponencia sobre la agenda medioambiental dominicana y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), Puig señaló que la protección de los recursos naturales está vinculada con la producción de alimentos, el abastecimiento de agua y la actividad turística.
República Dominicana cuenta con instrumentos legales y de planificación para orientar estas políticas, entre ellos la Estrategia Nacional de Desarrollo, la Agenda 2030 y la Contribución Determinada a Nivel Nacional, explicó.
Puig indicó que estas herramientas deben contribuir a un uso sostenible de los recursos naturales y al desarrollo de medidas para reducir la exposición de la población y la economía a los riesgos climáticos.
Prevención y planificación territorial
El vicepresidente ejecutivo del CNCCMC citó entre las medidas necesarias la construcción de infraestructuras resistentes a las lluvias torrenciales, la incorporación de prácticas agrícolas adaptadas al clima y la tecnificación del riego para mejorar el aprovechamiento del agua.
También destacó la cooperación internacional en observación geoespacial para desarrollar sistemas de alerta temprana y reducir el riesgo de desastres en los territorios.
Puig consideró que las políticas ambientales deben tener mayor presencia en la educación, la investigación académica y la planificación territorial de los municipios, con el propósito de generar conocimientos científicos adaptados a la realidad dominicana y mejorar el uso del suelo.
A su juicio, estas medidas son necesarias para proteger los asentamientos humanos, impulsar la productividad y reducir los efectos de los fenómenos naturales sobre las comunidades.
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