El 8 de agosto de este año participé en un encuentro organizado por Clúster Ecoturístico de la Provincia Espaillat y la Asociación para el Desarrollo de la provincia Espaillat (Adepe). Fue una actividad bien organizada, cálida, con una nutrida participación de los miembros del clúster y contó con representantes de los medios de prensa de todo el país.

Disfrutamos de un almuerzo sabroso, típico. Quien cocinó fue Doña Negra, una mujer emprendedora y muy trabajadora, alguien que entendió el valor del río no solo como fuente de agua, sino también para el desarrollo del turismo sostenible y amigable. Hace más de diez años montó su comedor: allí recibe a los viajeros y turistas quienes visitan el río para hacer kayak o tubing a través de los servicios que ofrece Jamao Ecoturs.

El propósito del encuentro lograr algo relevante y muy importante para que siga el desarrollo de nuestra provincia: conectar a Jamao al Norte y a Puerto Plata a través de la construcción del puente sobre el río de Jásica.

Una de las cosas más impresionantes, además del sabor y las atenciones de la dueña del comedor, fue disfrutar de la vista panorámica del río de Jásica ―un agradable torrente serpentino de agua y vegetación junto al ruedo de las montañas― que se aprecia desde el cerro donde está ubicado el negocio de Negra. Lugar mágico y hermoso, donde te acarician la suave brisa y los olores dulces de la vida agreste y apacible.

En el recorrido fuimos hasta la ribera pedregosa y arcillosa del río. Vi que todavía muchas personas lo cruzan caminando porque no hay puente. Este recurso acuífero, cuya importancia ignora la mayoría de los lugareños, es la línea divisora entre la provincia Espaillat y Puerto Plata. De este lado del río está Jamao al Norte y del otro lado es Maranatha, un paraje de Sosúa, Puerto Plata. A pocos metros de allí también está Madre Vieja.

Desde allí puedes contemplar el cinturón de las montañas, con su relieve y altiplano, se aprecia el rumor sigiloso del río. Es, sin lugar a duda, un espacio que te invita a vivir a todo pulmón, a tomar la vida con calma y disfrutar de los momentos simples. Su esplendor del entorno muestra una verdad profunda de la vida y de los ciclos propios de la naturaleza, lejos del bullicio, los ruidos y la vanidad.

Aquel día descubrí, sin esperarlo, la belleza de Las Espinas, un lugar escondido y desconocido para muchos; conocí personas humildes, valiosas y que aman el trabajo. En Las Espinas puedes vivir una experiencia ecológica en cualquier momento, pues queda a 35 minutos de Moca, municipio principal. Y, para bienestar de todos, ya las personas no tienen que disponer de un burro o caballo para cruzar el río y llegar hasta el cerro de El Ramonal y Las Espinas. Ya el Gobierno encabezado por Luis Abinader construyó dos puentes y asfaltó la carretera. Está nítida y pimpeada, como decimos en el argot popular. Son las cosas que facilitan la conectividad, el desarrollo de la comunidad, no solo del turismo sostenible o comunitario, sino también de otros ámbitos como el comercio, la salud, etc. Una vía que genera inspiración y que se convertirá, con certeza, en sal y alegría de la gente que ha nacido y se ha criado en este paraje.

Fari Rosario

Escritor y emprendedor

Fari Rosario, escritor, editor, emprendedor, conferencista. Tiene un doctorado en Estudios Lingüísticos y Literarios por la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM, sobresaliente cum laude). Ha publicado El jabalí y otros microcuentos (2007); El coleccionista (2008); Polvo y olvido (2009); El columpio de los sonámbulos: Antología de microcuentos dominicanos (2010); La aventura de la vaca flaca (2013); Los espejos asesinos y otras minificciones (2017); Temblor y furor, ensayos sobre literatura y lingüística (2021). Es el fundador de Quieroloma.com

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