Dos incendios forestales mantienen bajo presión a áreas protegidas de República Dominicana, en un escenario marcado por la sequía, las altas temperaturas y la falta de lluvias.
Uno de los fuegos se registra en el área conocida como Valle de Dios, dentro del Parque Nacional Montaña La Humeadora, en Los Cacaos, provincia San Cristóbal, mientras otro afecta el Valle del Tetero, en el Parque Nacional Armando Bermúdez, en la Cordillera Central.
El incendio en La Humeadora fue detectado el domingo 26 de julio y, aunque inicialmente fue controlado, volvió a activarse el martes 28 debido a las condiciones de sequedad que prevalecen en la zona.
Gerónimo Abreu, encargado del Programa Nacional de Gestión y Manejo del Fuego, explicó que la escasez de lluvias ha reducido la humedad de los ecosistemas y aumentado su vulnerabilidad frente a los incendios forestales.
"En la zona hay cierta humedad, pero ahora todo está seco porque hace mucho que no llueve. Todos los ecosistemas están deshidratados", afirmó.
Para enfrentar el fuego fueron movilizados 25 guardaparques y trabajadores de reforestación del Ministerio de Medio Ambiente, además de 25 bomberos forestales procedentes de Azua y San Juan.
Datos preliminares del sistema FIRMS, de la NASA, indican que entre el lunes 27 y el miércoles 29 de julio la superficie afectada en La Humeadora alcanzaba los 4.23 kilómetros cuadrados. La cifra podría variar con nuevas mediciones del área impactada.
Mientras tanto, otro incendio permanece activo en el Valle del Tetero, a unos 2,300 metros sobre el nivel del mar, dentro del Parque Nacional Armando Bermúdez.
La ubicación del fuego, en una zona montañosa de difícil acceso, ha obligado a recurrir al apoyo aéreo. Helicópteros de la Fuerza Aérea Dominicana participan en las labores para intentar contener las llamas.
Hasta ahora, las autoridades no han informado la extensión del área afectada en el Valle del Tetero ni han establecido las causas que originaron el incendio.
La situación vuelve a poner en evidencia la vulnerabilidad de los ecosistemas protegidos del país ante períodos prolongados de sequía y temperaturas elevadas, condiciones que favorecen la propagación de los incendios y dificultan las labores de control.
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