Los participantes de la 17 Conferencia de Naciones Unidas sobre biodiversidad COP17 acordaron en Ereván, la capital de Armenia, acelerar el cumplimiento de los compromisos para cumplir los objetivos internacionales de recuperación de la naturaleza fijados para 2030, entre críticas de ONGs como Greenpeace y un optimismo contenido de WWF.
Durante casi dos semanas los casi 200 países participantes de la convención debatieron cómo cumplir estos compromisos ante el patente atraso en el cronograma previsto, extendiendo en una jornada el evento.
Los planes aprobados en el Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal durante la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Biodiversidad (COP15) hace cuatro años incluían 23 objetivos, entre los cuales estaba la protección de al menos el 30 % de la superficie del planeta.
Sin embargo, el informe parcial publicado de cara a la COP17 alertó que estos planes estaban lejos de cumplirse, por lo que uno de los temas prioritarios de la reunión de Ereván fue la búsqueda de un plan para impulsar medidas concretas y cumplir los planes para 2030.
Greenpeace reconoció que en la COP17 fue presentada una hoja de ruta que buscaba encarar este reto, pero insuficiente para resolver los problemas enunciados en el informe parcial.
Un punto de vista matizado por WWF, según el cual "hay más motivos para celebrar que para criticar", ya que el plan de acción aprobado en Armenia deberá ayudar a los Estados a pasar de compromisos verbales a acciones prácticas.
Duplicar el financiamiento para proteger la naturaleza, y compromisos para sumar financiamiento a esa causa y restar subsidios a las actividades económicas que más la perjudican, marcan la 17 Conferencia de las Partes del Convenio sobre la Diversidad Biológica (COP17) en esta capital de Armenia.
“Miles de millones de personas cuyas vidas se ven trastocadas por los impactos de la pérdida de biodiversidad dependen de los avances que se logren aquí en estas dos semanas”, advirtió la secretaria ejecutiva de ese convenio de las Naciones Unidas, Astrid Schomaker.
La COP17, que se celebró en Ereván desde el lunes 19 y hasta el 30 de octubre, tiene como propósito evaluar el plan para la protección conocido como Marco Mundial de Biodiversidad Kunming-Montreal, adoptado hace cuatro años en reuniones en esas ciudades de China y Canadá.
Schomaker recordó que “en 2022, 196 países asumieron compromisos. Todos somos responsables ante los demás, y ante las generaciones futuras”, y consideró que las partes “avanzan en la dirección correcta, pero demasiado lento”.
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