Comunitarios del movimiento No Vertedero informaron que este miércoles cumplieron 91 días de protesta permanente en La Cuaba, municipio Pedro Brand, en rechazo a la instalación de un vertedero que, aseguran, pondría en riesgo las fuentes de agua y el equilibrio ambiental de la zona.
Rafael Alcántara afirmó que los residentes permanecen apostados en un campamento para defender "el derecho a la vida, al agua y a un medio ambiente sano", al destacar que La Cuaba es una zona de vocación ecoturística, a la que calificó como la "Jarabacoa del Gran Santo Domingo".




Alcántara explicó que en los terrenos donde se pretende desarrollar el proyecto nacen cuatro arroyos, entre ellos La Pana, Fermín y Jurunela, los cuales abastecen a la comunidad. Señaló que los manifestantes instalaron el campamento luego de que una empresa llevara maquinaria al lugar y reiteró que los residentes no permitirán la construcción del vertedero por el impacto ambiental que, según sostienen, tendría sobre la zona.
Preocupación por los arroyos y el río Matúa
Los comunitarios advirtieron que el principal riesgo del proyecto radica en la posible afectación del sistema hídrico que atraviesa La Cuaba. Explicaron que los arroyos Laja, Fermín, Jurunela y los demás nacimientos de agua de la zona mantienen una estrecha conexión con el río Matúa, considerado la principal fuente que alimenta estos afluentes y uno de los recursos naturales más importantes del municipio.

De acuerdo con los residentes, cualquier contaminación derivada de la operación de un vertedero, especialmente por la generación de lixiviados —los líquidos que producen los residuos sólidos durante su descomposición— podría filtrarse al subsuelo y alcanzar las corrientes de agua que desembocan o son alimentadas por el río Matúa. A su juicio, esto representaría un riesgo no solo para las comunidades que utilizan estas aguas para el consumo humano, la agricultura y otras actividades cotidianas, sino también para la flora y la fauna que dependen de este ecosistema.

Los manifestantes sostienen que la conservación del río Matúa y de los arroyos es esencial para mantener el equilibrio ambiental de La Cuaba y preservar su potencial ecoturístico. Asimismo, consideran que una eventual contaminación del sistema hídrico tendría efectos que podrían extenderse más allá del punto donde se pretende instalar el vertedero, impactando otros sectores conectados por la cuenca.




Otro comunitario indicó que los manifestantes permanecen en vigilancia desde las 6:00 de la mañana hasta las 10:00 u 11:00 de la noche y aseguró que durante las noches hay presencia permanente de agentes policiales.
Asimismo, denunció que en varias ocasiones se han producido confrontaciones con personas que, según afirmó, han intentado ingresar al área por la fuerza y con el rostro cubierto, mientras los residentes reiteran que mantendrán su oposición al proyecto.
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