El Plátano Power busca la final ante un Team USA liderado por Paul Skenes. Miles de fanáticos se congregan en el Malecón para vivir el duelo más esperado del béisbol mundial. Acento lo sigue en tiempo real desde la Plaza Santo Domingo. Y el estadio loanDepot Park de Miami está repleto.
Desde el loanDepot Park
Leyendas en casa: A-Rod y Big Papi electrizan el loanDepot Park antes del RD vs. EE. UU.
La semifinal del Clásico Mundial todavía no empezaba y el loanDepot Park de Miami ya estaba de pie. Alex Rodríguez y David Ortiz hicieron su entrada al estadio y la ovación fue ensordecedora.
Dos leyendas dominicanas, dos íconos de Grandes Ligas, juntos en la noche más grande del béisbol quisqueyano en años. A-Rod, con su habitual elegancia, y Big Papi, con esa sonrisa que contagia hasta las gradas más altas, encendieron la previa de un duelo que ya era eléctrico antes del primer lanzamiento.
No son jugadores activos, pero su presencia lo dice todo: cuando República Dominicana juega, la familia entera se presenta. Soto, Tatis, Guerrero y Machado están en el terreno; A-Rod y Ortiz, en la tribuna. El Plátano Power no es solo un lineup: es una generación completa de grandeza. Esta noche, Miami es Santo Domingo.
Minutos antes, así estaba el estadio
El himno dominicano retumba en Miami: la emoción se apodera del estadio
El estadio de Miami se tiñó de rojo, blanco y azul. Antes del primer lanzamiento, las notas del himno nacional dominicano inundaron cada rincón del recinto y la emoción fue imposible de contener.
"Quisqueyanos valientes, alcemos…" y el rugido de miles de gargantas completó cada verso. No hizo falta estar en el Malecón de Santo Domingo ni en la Plaza de la Bandera. La diáspora dominicana convirtió Miami en una extensión de la isla, con la mano en el pecho y los ojos vidriosos.
Previo al encuentro, el ambiente ya era una celebración. Los colores de la bandera dominicana dominaban las tribunas, los cantos no paraban y el merengue sonaba entre cada pausa. Pero cuando llegó el himno, todo se detuvo. El silencio duró apenas un segundo antes de que la primera estrofa arrancara la ovación. Así se vive ser dominicano en el exterior: con el corazón en la isla y la voz bien puesta donde sea que toque representar.
Desde la Plaza Santo Domingo
Calles cerradas causan retardos
La congregación en la Plaza Santo Domingo es poca, calles cerradas por el Carnaval retarda la llegada.
Llega el presidente Luis Abinader
El presidente Luis Abinader se hizo presente en el Malecón de Santo Domingo para vivir junto al pueblo la emoción del partido de la selección dominicana. Rodeado de miles de fanáticos que colmaron la icónica avenida, el mandatario se unió a la fiesta que convirtió el borde costero en un solo grito de apoyo al equipo quisqueyano.
Con la bandera tricolor como telón de fondo y el entusiasmo desbordado en cada esquina, Abinader demostró que cuando juega la República Dominicana no hay protocolo que valga: se es fanático primero. El Malecón, convertido en el estadio más grande del país, vibró al ritmo de un pueblo que vive el béisbol como parte de su identidad.
La cuarta entrada
El presidente Luis Abinader y la alcaldesa Carolina Mejía presenciaron la acción desde la Plaza Santo Domingo cuando, a las 9:34 PM, Austin Wells bateó un elevado de out al jardinero izquierdo Roman Anthony, cerrando la 4ta. baja. Una jugada de la cuarta entrada limpia que no dejó dudas, mientras las máximas autoridades disfrutaban de la noche de béisbol en el corazón de Santo Domingo.
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