Inmediatamente después de que la NBA multara esta semana al Utah Jazz con medio millón de dólares y a los Indiana Pacers con otros 100 mil dólares por sentar a jugadores sanos en encuentros recientes, las prácticas del "tanking” (artilugios para dejarse ganar pensando en el Draft) volvió al debate en el baloncesto estadounidense.
Con estas medidas de "tanking", las franquicias intentan terminar en los peores lugares de la clasificación priorizando sus intereses de medio y largo plazo.
Ello, porque los peores equipos del año tienen más posibilidades en el sorteo de los primeros lugares del próximo Draft, que reparte a los mejores talentos de las universidades y el básquet extranjero.
El Draft de la NBA es un evento anual celebrado en junio donde las 30 franquicias de la liga seleccionan a los mejores talentos jóvenes (universitarios o internacionales) para incorporarlos a sus equipos. Se divide en dos rondas de 30 selecciones cada una, permitiendo a los peores equipos de la temporada anterior elegir primero.
Es decir, con la “segunda mitad” de la temporada de la NBA comenzando después del All-Star Break, la mayoría de los equipos se están preparando para uno de los dos escenarios: competir por un lugar en los playoffs, o no perder tantos partidos como sea posible para mejorar su posición en la Lotería del Draft de la NBA.
El Draft de la NBA está diseñado de manera diferente a las otras tres grandes ligas deportivas de EEUU (NFL, MLB, NHL). Los equipos que no llegan a los playoffs se colocan en una lotería para tener la oportunidad de tener una de las tres mejores selecciones en el draft. Después de eso, los equipos se ordenan al ganar el porcentaje más bajo a más alto para las selecciones.
La probabilidad de ganar esos tres primeros lugares es mayor para el equipo con menos victorias y disminuye a medida que asciendes en la clasificación. Por lo tanto, los equipos de la NBA tienen un gran incentivo para perder tantos juegos como sea posible si están claramente fuera de la imagen de los playoffs.
Así se logró el fichaje de la gran figura Luka Dončić

Mark Cuban, ex propietario de los Dallas Mavericks y figura mediática, sintetizó el meollo del asunto y reclamó públicamente que la NBA legalice el "tanking" como práctica reconocida, tras admitir que gracias a ella reconstruyó al equipo con el fichaje de la gran figura Luka Dončić.
Permitir legalmente el "tanking", declaró, sería más honesto con los aficionados y transparentar una herramienta válida para reconstruir planteles con el Draft.
“La peor mierda que comparte la NBA es que si no les mientes a tus aficionados sobre lo que haces, aunque sea obvio para ellos, te multan”, dijo y añadió que los castigos económicos y las amenazas de otras sanciones no hacen más que complicar la gestión deportiva de cada club.
Sobre el fichaje de Luka Dončić abundó: “No solíamos tankear. Solo unas pocas veces en 23 años, pero cuando lo hacíamos, nuestros aficionados lo agradecían”, sostuvo y reconoció que esa táctica facilitó mejorar el plantel y escalar posiciones en el draft posteriormente.
Con ello, subrayó que la NBA debería pensar más en la experiencia y en el bolsillo del aficionado que en perseguir a toda costa la práctica del tanking y sus diferentes variables que adoptan los equipos para socavar sus opciones de victoria pensando en el Draft.
“La esperanza que ofrece el Draft suele pesar más que el resultado puntual de cada partido, porque la única manera de acercarse a la elite es a través del Draft y sus traspasos”. Este razonamiento, dijo, justifica el tanking como herramienta competitiva.
Es decir, remató, hay que reclamar "que la NBA sea más transparente y pondere cambios normativos en lugar de sancionar tácticas" que, según su conclusión, "benefician la reconstrucción" de los planteles.
La NBA advierte tomará "cualquier remedio posible" contra el tanking

El comisionado de la NBA, Adam Silver, advirtió que todas las medidas están sobre la mesa para frenar la expansión del "tanking" y que el asunto no se agota con las duras multas ya decididas a los Utah Jazz y los Indiana Pacers.
"¿Estamos observando un comportamiento peor este año que el que hemos visto en la memoria reciente? Sí, esa es mi opinión", evaluó Silver. "Eso es lo que llevó a esas multas (…) Vamos a examinar más detenidamente la totalidad de las circunstancias de esta temporada y los equipos ya están sobre aviso".
"Lo que estamos haciendo, lo que estamos viendo ahora mismo no está funcionando, no cabe la menor duda", afirmó. "Es hora de analizar esto desde una nueva perspectiva y ver si esa es una forma anticuada de hacerlo", primero quje nada para garantizar decencia en lo que resta de la temporada actual.
Silver no descartó que esas medidas puedan incluir retirar elecciones de Draft a los equipos que sigan actuando en perjuicio de la integridad de la competición.
"Hay conversaciones sobre todos los posibles remedios para detener este comportamiento", afirmó. "No es una posición en la que necesariamente queramos esta", remarcó.
Este comportamiento evidente de priorizar la posición en el Draft por encima de ganar partidos socava los fundamentos de la competencia en la NBA, por lo que "responderemos en consecuencia ante cualquier acción futura que comprometa la integridad de nuestros encuentros", advirtió.
Además, "estamos trabajando con el Comité de Competición y la Junta de Gobernadores para implementar medidas adicionales que erradiquen este tipo de conductas", añadió ” el comisionado.
¿Por qué las multas, en concreto?
En diferentes partidos, los Jazz, por ejemplo, retiraron antes del inicio del último cuarto a dos de sus principales jugadores, Lauri Markkanen y Jaren Jackson Jr., y no los volvieron a poner en el partido, pese a que "ambos estaban en condiciones de seguir jugando y el resultado aún no estaba decidido", explicó la liga de la NBA en un comunicado.
Los Jazz fueron sancionados por sus decisiones en los encuentros ante los Orlando Magic del 7 de febrero y frente a los Miami Heat dos días después.
Los Magic remontaron una desventaja de 17 puntos para imponerse por 120-117 en el último suspiro. Ante los Heat fueron los Jazz quienes se llevaron el partido por 111-115.
En el caso de los Pacers, la sanción obedece a no haber alineado a su jugador franquicia, Pascal Siakam, ni a otros dos titulares, Aaron Nesmith y Andrew Nembhard, en el partido del 3 de febrero que perdieron ante los Utah Jazz.
"Podrían haber jugado conforme al estándar médico establecido", apuntó la NBA, que abrió una investigación que incluyó un examen médico independiente.
Noticias relacionadas
Compartir esta nota
