Grupo I: Noruega 1 Francia 5, Senegal 5 Irak 0. Grupo H: Cabo Verde Arabia 0 Saudita 0, Uruguay 0 España 1. Grupo G: Nueva Zelanda 1 Bélgica 5, Egipto 1 Irán 1. Hoy, Grupo L: Panamá vs Inglaterra, Croacia vs Ghana. Grupo K: Colombia vs Portugal, RD Congo vs Uzbekistan. Grupo J: Argelia vs Austria, Jordania vs Argentina. Se han registrado 177 goles en 60 partidos.

‘Dos pasiones tengo en la vida: el fútbol que me da vida, y el cigarro que me la quita’, Johan Cruyff, jugador y técnico neerlandés. Cruyff quizá ha sido la persona que más ha influido en la historia en lo que tiene que ver con la evolución del fútbol a partir de la ofensiva. Fue el ejecutor de la táctica efectiva para contrarrestar el catenaccio, sistema ultra defensivo impuesto por los equipos italianos que jugaban a no dejar jugar, desarrollando un dibujo ofensivo antagónico que prioriza la posesión del balón, la circulación constante con toques de primera, y la triangulación geométrica para generar espacios y así desdibujar los bloques defensivos bajos.

Sus influencias de priorizar la táctica y poner la inteligencia de juego por encima del esfuerzo físico, encontró en Pep Guardiola el mejor continuador de una forma de jugar que ha repercutido positivamente en selecciones y equipos que han ganado Copas del Mundo como España y Alemania, y Liga de Campeones como el Barcelona, Bayern, Manchester City y PSG. Cruyff siempre sostuvo que dominar la simpleza del fútbol es la parte más complicada de este juego porque controlar y pasar bien el balón es la tarea más compleja.

Un símbolo del catalanismo independentista que desafió al mismo Francisco Franco poniéndole Jordi a su hijo nacido en Barcelona, en honor al patrón de Cataluña, en una época en la que utilizar el catalán estaba penalizado por la dictadura. El cigarro terminó quitándole la vida el 24 de marzo del 2016 tras perder su lucha contra el cáncer de pulmón.

Unos avanzan, otro espera y tres que dicen adiós

Definición de Grupos I, H y G: clasificados Francia, Noruega (Senegal a merced de un puesto entre los mejores terceros), España, Cabo Verde, Bélgica y Egipto. (Irán espera la definición de los mejores terceros). Eliminados Uruguay, Arabia Saudita e Irak. A comenzar a pensar en el 2030.

Cara y cruz: Dembelé y Muslera

Dembelé es un alma libre, un enigma, extraño, singular. El francés siempre careció de la motivación necesaria para encontrar el tope de un talento a la vista de todos, pero de un accionar irregular que se convertía en obstáculo para ser considerado entre los mejores. En Dortmund dio sus primeras señales de jugador distinto, por eso el Barcelona puso sus ojos en el rápido y desequilibrante extremo para ser el reemplazo ideal de Neymar tras aquella inesperada salida hacia el PSG. Los catalanes jamás dieron con la mejor versión de Dembelé. Entre lesiones, desencantos y desentonos inexplicables del propio jugador de misteriosa vida personal, el equipo azulgrana terminó vendiéndolo de manera forzada al PSG en donde finalmente coincidió con un entrenador como Luis Enrique que le hizo respetar sistemas tácticos que involucran a todo el equipo, obligándolo a incorporarse a la alta presión al momento de defender, y a sentirse líder de un ataque letal.

Así comenzó a revelar todo ese talento que años antes tan solo mostró ínfimas señales por su propia pereza. Resultado: dos Ligas de Campeones para el equipo parisino y el Balón de Oro para el incomprendido Dembelé que este viernes sentenció con tres goles antes del ecuador del partido de Francia ante Noruega, silenciando algunas voces críticas de la prensa francesa que habían cuestionado su discreto partido ante Senegal en el debut de los galos en el Mundial.

Muslera no se escondió y dio la cara. Asumió su responsabilidad y aclaró que fue él quien le pidió al técnico Marcelo Bielsa que lo sustituyera en el descanso, despejando así cualquier posible desentendido. El veterano portero uruguayo es hoy blanco de la mayoría de las críticas de parte de la prensa de su país. El ‘gran culpable’ de la eliminación de una selección uruguaya dividida entre los jugadores que respaldaron a Bielsa y los que jamás se sumaron a sus dictámenes.

Uruguay, con el ciclo que inició el técnico argentino, entró en una profunda fase de renovación en donde no existieron espacios para los históricos Suárez y Cavani, líderes de una generación que le dio varias alegrías a los ganadores de dos Copas del Mundo. Muslera estaba entre los llamados a ser sustituidos. De 40 años y cinco participaciones en Copas del Mundo, la celeste, con Muslera en la portería, alcanzó el tercer puesto de la clasificación de la exigente Conmebol durante las pasadas eliminatorias, proceso en el que Bielsa nunca encontró un sustituto con las cualidades suficientes para su reemplazo.

Quizás el efímero paso de Uruguay por el Mundial no parte de los evidentes desaciertos de Muslera. Más bien nace de la deficiencia de un sistema fallido de la Asociación Uruguaya de Fútbol que ha mermado en su producción de jugadores de alto nivel como en tiempos pasados.

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