El portero mexicano Guillermo Ochoa anunció este martes su retiro del fútbol profesional después de una carrera de 22 años, en la que se convirtió en uno de los jugadores más reconocidos de la historia de la selección mexicana y disputó seis Copas del Mundo, incluida la edición de 2026.
“Lo di todo, lo dejé todo en mis equipos y en la selección, y hoy entrego mis guantes”, expresó Ochoa, de 41 años, en un mensaje publicado en sus redes sociales, con el que puso fin a una trayectoria que incluyó nueve clubes en siete países.
Una carrera que comenzó en América y llegó hasta Europa
Ochoa debutó como profesional con el América de México el 15 de febrero de 2004, bajo las órdenes del entrenador neerlandés Leo Beenhakker. Con las Águilas logró conquistar una Liga, un Campeón de Campeones y una Copa de Campeones de la Concacaf.
Su talento lo llevó al fútbol europeo en 2011, cuando fichó por el Ajaccio de Francia. Posteriormente defendió las porterías del Málaga y Granada en España, el Standard de Lieja en Bélgica, el Salernitana de Italia, el AVS Futebol de Portugal y el AEL Limassol de Chipre, su último equipo como profesional.
En la selección mexicana debutó el 14 de diciembre de 2005 y acumuló 154 partidos internacionales. Además, conquistó seis títulos de Copa Oro de la Concacaf y una Liga de Naciones, consolidándose como una de las figuras más importantes del combinado azteca.
El guardián del arco mexicano en los Mundiales
La historia mundialista de Ochoa comenzó en Alemania 2006 y Sudáfrica 2010, torneos en los que fue convocado, pero sin disputar minutos. Su gran protagonismo llegó en Brasil 2014, donde se convirtió en una de las figuras del campeonato por sus actuaciones, especialmente por la recordada atajada ante Brasil tras un cabezazo de Neymar.
El guardameta mantuvo la titularidad en Rusia 2018 y Catar 2022, y posteriormente fue convocado para México 2026, donde tuvo su última aparición con la selección ante República Checa en la fase de grupos.
Durante más de una década, Ochoa fue sinónimo de seguridad bajo los tres palos para México, dejando una marca que lo coloca entre los futbolistas más destacados del país en la historia de las Copas del Mundo.
“Ser portero es saber que puedes pasar 90 minutos esperando porque quizá solo habrá un instante en el que todo dependa de ti”, expresó Ochoa en su mensaje de despedida, cerrando una carrera marcada por grandes actuaciones y momentos históricos.
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