Hasta el minuto 77 no recurrió Zinedine Zidane al fantástico centrocampista ofensivo del Bayern Múnich, al que le bastó un momento de inspiración para deshacer el 0-0 y desnivelar un partido que, por entonces, vislumbraba con sumas dificultades, incluso con riesgo de derrota.
No fue un caudal de ocasiones cuantioso de Francia en todo el encuentro, ni mucho menos, incluso por debajo de la media que habitúa la selección francesa, tampoco fue una superioridad suficientemente expresiva sobre su rival, pero sí hubo suficientes remates y momentos como para tener la sensación de que, si alguno de ellas hubiera sido por medio de Mbappé, el gol del triunfo hubiera sido bastante antes.
El método Zinedine Zidane asume rotaciones y oportunidades. Más allá de la ausencia de Mbappé, de vuelta a Madrid por una dolencia en la rodilla que debe limitar su periodo fuera a entre diez o doce días, el técnico modificó ocho de las diez posiciones restantes de su alineación para la exigente visita al estadio Rey Balduino de Bruselas.
Fuera Michael Olise, Ousmane Dembele, Rayan Cherki, Adrien Rabiot, Manu Koné, Adrien Truffert, Dayot Upamecano y Jules Kounde, de inicio en el triunfo de la primera jornada ante Turquía por 0-1; dentro Bradley Barcola, Desiré Doué, Esteban Lepaul, Eduardo Camavinga, Lucas Da Cunha, Maghnes Akliouche, Andy Diouf, Jeremy Jacquet y Pierre Kalulu. Sólo repitieron el portero Mike Maignan y el central Maxence Lacroix.
Tiene tantos recursos, sobre todo ofensivos, que puede permitirse tantos cambios Francia, aunque hay bastantes matices. No es lo mismo jugar sin Olise ni Mbappé que con ellos, sean cuales sean sus sustitutos. Aun así, Francia pareció mejor que Bélgica.
No marcó en el primer tiempo Doué, con un derechazo contra el larguero. Ni tampoco Akliouche, con un lanzamiento de falta directo despejado a duras penas por Lammens, nada que ver con la seguridad de Thibaut Courtois. También dispuso de la suya Kevin de Bruyne, siempre vigente en los Diablos Rojos. Su derechazo rozó el poste. Un aviso.
Nadie alteró el marcador al descanso, también por la intervención de Lavia cerca de la línea con Lammens superado en uno de los cinco remates a portería franceses en la primera parte del choque, que aumentaron en el segundo tiempo: el primero de la reanudación fue un derechazo de Da Cunha que se estrelló contra la base del palo.
Se lamentaba Zidane en el banquillo, aún sin recurrir a nadie de los suplentes, mientras crecía la ofensiva dentro del campo, más insistente Francia, pero poco clarividente y más expuesta también al contragolpe local. Lo sabía Maignan, cada vez más adelantado para intervenir ante cualquier balón belga a la espalda de la defensa de ‘Les Bleus’.
Otro derechazo de Doué exigió aún más a Lammens. El rechace lo remató fuera Lepaul. Cada vez más cerca del gol Francia, también dio margen de maniobra en ataque a Bélgica, replegada por momentos en su área, atrevida por momentos al contraataque, como un disparo fuera de Moreira, cambiado por Lukebakio. Vanaken entró por De Bruyne.
Sobrepasada la hora de encuentro, con el 0-0, ni un solo cambio en Francia. Hasta el minuto 68 no recurrió Zidane a sus recursos en el banquillo. El primero fue Ousmane Dembélé, el vigente Balón de Oro por el que se postulan ahora Lamine Yamal y Mbappé. El partido lo pedía. Francia necesitaba mucho más. Más velocidad, más desborde… Y el gol.
Pero, en cambio, demostró que también tiene un portero soberbio: Maignan evitó el gol a Lukebakio. La advertencia definitiva para Francia, salvador también después Lacroix desde el suelo, entre los regates inacabados de Barcola -sustituido-, los intentos de Doué y la apuesta final por Cherki y Olise, que creó una victoria de la nada con el 0-1 en el minuto 88. Incluso, sin Mbappé.
Italia se reencuentra con el fútbol con una goleada a Turquía
Italia se reencontró este lunes con el fútbol y la victoria al imponerse con autoridad a Turquía (1-4), en un partido en el que volvió a disfrutar con el balón después de mucho tiempo y mostró una contundencia que le permitió dejar atrás, de forma momentánea, los fantasmas para mirar hacia el futuro.
Italia saltó al terreno de juego con una imagen muy distinta a la del pasado viernes, cuando fue doblegada por Bélgica en la primera mitad. Con los hermanos 'Esposito' -Francesco 'Pio' y Sebastiano- como referentes en ataque formando un tridente inédito con Giacomo Raspadori, y con muchos cambios en el once inicial.
Mancini está en busca de la fórmula y parece que este lunes dio con ella. La 'Azzurra' se divirtió, jugó muy bien al fútbol, demostró que también sabe mover la pelota y concretar con goles, lo que le lleva faltando desde hace mucho tiempo en competiciones oficiales. Delante, una Turquía que este lunes no encontró la magia de Arda Guler ni el impulso de un estadio con forma de cocodrilo.
El 0-1 llegó en el minuto 9, cuando Alessandro Bastoni aprovechó un saque de esquina para hacerse espacio dentro del área y rematar por encima del portero turco, Altay Bayindir.
El tanto fue muy importante para un jugador que volvió al equipo titular tras su sanción en el partido contra Bosnia y Herzegovina, en el que Italia se quedó fuera del Mundial en la repesca.
El conjunto visitante se hizo con la posesión, controló el centro del campo con Sandro Tonali y Davide Fratessi y generó mucho peligro con 'Pio' Esposito arriba, la pieza central ofensiva de su selección, un título merecido para un jugador que cogió las riendas del equipo y dio la cara cuando estalló la crisis en junio al quedarse eliminado de la cita mundialista.
Los transalpinos ampliaron su ventaja en el minuto 22, cuando Davide Frattesi recogió un balón suelto a pocos metros de la portería y no perdonó para establecer el 0-2. El jugador del Lazio tuvo un inicio de temporada de ensueño, con tres goles decisivos en cinco partidos con el conjunto 'laziale' que le permitieron situarse colíder de liga junto a Inter y Roma.
Cinco minutos después llegó el tercero. Francesco Pio Esposito asistió a Michael Kayode dentro del área y el lateral resolvió con un disparo ajustado al palo derecho. Estreno en la selección con gol del carrilero del Fiorentina.
Turquía reaccionó tras el descanso, intentó reabrir el partido y recortó distancias en el minuto 47. Ogus Aydın puso el balón en los pies de Barış Alper Yılmaz, que controló dentro del área y superó a Gianluigi Donnarumma, el más veterano y el capitán de Italia, para hacer el 1-3.
Pero la respuesta italiana volvió a ser inmediata. En el minuto 51, 'Pio' Esposito aprovechó un rechace dentro del área y marcó de cabeza el cuarto tanto italiano. El conjunto turco intentó reaccionar después del 1-4, aunque el árbitro anuló en el minuto 56 otro tanto de Yılmaz por fuera de juego y la 'Azzurra' durmió el partido.
Italia logró sus tres primeros puntos en la Liga de Naciones y volvió a encontrarse con la victoria en un partido oficial seis meses después, tras ganar en marzo a Irlanda del Norte en las semifinales de la repesca mundialista.
El conjunto turco, dirigido por el italiano Vincenzo Montella, encadena dos derrotas consecutivas, una racha que intentará cortar ante Bélgica el próximo viernes o en su visita a Italia del lunes 5 de octubre.
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