Que 93 dominicanos figuren en los rosters de apertura de la MLB 2026 —más que cualquier otro país extranjero— no es un accidente histórico. Es el resultado de décadas de inversión, talento y una maquinaria de formación sin parangón en el mundo. Esa fue la tesis central que la Embajada de la República Dominicana en Estados Unidos y el Aspen Institute llevaron al Whitney Museum of American Art esta semana, en un evento que reunió a ex peloteros, financistas y diplomáticos bajo un mismo techo: el del béisbol como herramienta de poder.
De los diamantes al museo
El evento ¡Peloteros! Latinos Shaping the Legacy of American Baseball, celebrado en el marco de la Bienal 2026 del Whitney, uno de los espacios culturales más prestigiosos de Nueva York, reunió a figuras como Nelson Cruz, Francisco Cordero y Miguel Batista junto a ejecutivos de McKinsey & Company, Capital One y el Banco BHD. La embajadora dominicana, María Isabel Castillo Báez, fue la voz central de la jornada.
"El béisbol dominicano ha servido como una poderosa herramienta de poder blando, proyectando y posicionando a la República Dominicana en los Estados Unidos y en el mundo como una reconocida potencia del béisbol", afirmó Castillo Báez. Pero fue más allá del orgullo nacional: describió una cadena de valor binacional en la que República Dominicana aporta talento de élite y un ecosistema competitivo, mientras Estados Unidos provee capital, infraestructura y escala global.
Los números que respaldan el argumento
El presidente del Banco BHD, Steven Puig, ofreció la perspectiva económica más contundente de la jornada. "Tenemos seis veces más peloteros profesionales activos por ciudadano, y están 60 veces más cercanos a nuestros ciudadanos si medimos los peloteros profesionales activos por kilómetro cuadrado de nuestro país", señaló.
Los datos respaldan esa afirmación. Según cifras de la MLB, la República Dominicana encabeza por décimo año consecutivo la lista de países con mayor representación en las Grandes Ligas. En la temporada 2025, 145 jugadores dominicanos tuvieron acción en los diamantes, según Sports Illustrated. Ningún otro país fuera de Estados Unidos se acerca a esa cifra.
El béisbol como identidad: arte, memoria y futuro
El cierre del evento fue quizás su momento más reflexivo. María Amalia León, presidenta de la Fundación León Jimenes, dialogó con Cris Scorza, directora de Educación del Whitney, sobre la intersección entre el béisbol y las artes visuales dominicanas. Se proyectaron fotografías de Bernard Diederich, José Enrique Tavárez y Wifredo García Domenech, junto a obras de Quisqueya Henríquez y Freddy Rodríguez.
"El béisbol no es solo un deporte; es una forma de decir quiénes somos. Es la identidad de la República Dominicana. Es la historia, es la memoria, y también es el deseo de imaginar el futuro", expresó León, en una frase que sintetizó el espíritu del encuentro.
La República Dominicana alberga más academias de desarrollo de la MLB que cualquier otro país del mundo. Pero como señaló Acento en noviembre de 2025, la falta de regulación ha facilitado que grupos de interés operen en las sombras del sistema, aprovechando la desesperación de familias que ven en el béisbol la única salida económica posible.
El evento en el Whitney fue un paso en la dirección correcta: visibilizar el aporte dominicano en los espacios donde se construye el relato cultural de Estados Unidos.
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