La selección dominicana reaccionó después del descanso y consiguió igualar momentáneamente el encuentro. Dorny Romero marcó en el minuto 55 para el 1-1.
La igualdad, sin embargo, duró poco. Wilson Isidor volvió a poner a Haití en ventaja en el minuto 51 y posteriormente amplió la diferencia con su segundo tanto de la noche, en el 67, para colocar el marcador 1-3.
El cuarto gol haitiano llegó en el minuto 76 por medio de Yassin Fortuné, quien convirtió de cabeza tras un centro de Ruben Providence.
El resultado puso fin al inicio perfecto de República Dominicana en el torneo, después de que los dirigidos por el argentino Marcelo Neveleff derrotaran previamente a Nicaragua 3-2 en Santiago y a Trinidad y Tobago 2-1 como visitantes.
Haití, por su parte, llegó al enfrentamiento con el mismo balance de dos victorias. Había derrotado 3-2 a Trinidad y Tobago y 2-0 a Costa Rica, antes de imponerse en Santo Domingo.
La Liga A está integrada en esta fase por dos grupos de seis selecciones. Los dos primeros de cada grupo avanzarán a los cuartos de final, donde se enfrentarán a las cuatro selecciones preclasificadas: México, Estados Unidos, Canadá y Panamá.
Para República Dominicana todavía queda un partido en esta ventana internacional. El conjunto quisqueyano visitará a Nicaragua el domingo 4 de octubre, mientras Haití enfrentará ese mismo día a Costa Rica.
El revés deja a los dominicanos con seis puntos en tres partidos, después de dos victorias y una derrota, y obliga al equipo a buscar un resultado favorable en Managua para mantener sus opciones de avanzar a los cuartos de final.
Incidentes en la entrada al estadio
El partido también estuvo rodeado por momentos de tensión desde antes del pitazo inicial. En los accesos al Estadio Olímpico Félix Sánchez se registraron empujones, aglomeraciones y conatos de desorden entre aficionados que intentaban ingresar al recinto, en un encuentro para el que las localidades estaban agotadas.
Decenas de estos aficionados lo consiguieron tras vulnerar las seguridades.
La presencia de seguidores haitianos fue particularmente visible en las tribunas, en un estadio que recibió una asistencia multitudinaria para un partido considerado de alta expectativa por la importancia deportiva y por la rivalidad histórica entre ambas selecciones.
El capitán haitiano, Carlens Arcus, había destacado antes del encuentro el significado de jugar ante la comunidad haitiana residente en República Dominicana.
Los incidentes registrados en los alrededores del estadio contrastaron con el llamado previo del técnico dominicano Marcelo Neveleff, quien había pedido separar el contexto histórico y social de la relación entre ambos países de lo que ocurriría sobre el terreno de juego. «Es un partido de fútbol», había planteado el entrenador antes del encuentro.
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