LA SEDA SALVAJE
Nunca engaña al ojo.
Ni a la bruja estrella
Respuesta el hogar de los finos tallos.
Y las frescas voces de fuertes mujeres
Que en la oscuridad hacen pararrayos.
Con su pensamiento, telar de sentires
Con la artillería de sus sentimientos
Siempre protectores
Siempre ilusionados
Y su alma en vilo por la especie viva
Que es toda la tierra
Hacer, bien hacer, lo nuevo del día.
Amar el amor, del claro de bosque su risa
La súbita fiesta
Contemplar
Creer
LAS ALAS DEL CARACOL
Eres todo lo que amas
Eres todo lo que alumbras
Eres todo lo que creas
Eres todo tu dolor
Eres todo lo que fluye
Eres del bosque los pasos
Eres del cielo los ojos
Eres del mar la medida
Del amanecer, la música
De la inquietud, la ternura
De la libertad, el vuelo
Eres más de lo que sabes
Eres más de lo que piensas
Eres la sombra curiosa
Eres luz reveladora
Eres todo por vivir
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