Quiosco y kiosco son las formas de escritura recomendadas en español para designar este tipo de construcción o puesto de venta; se desaconseja, en cambio, la forma kiosko, con dos k.
En los medios de comunicación se utiliza con frecuencia la forma con dos k, como se aprecia en los siguientes casos: «Es posible que todavía hoy cualquier visitante pueda encontrarse con un librero acomodando tomos en un kiosko», «Fue encontrado en el kiosko número dos del parque Mirador Sur» o «La oferta comercial además se compone de […] dos bares y cuatro kioskos».
El Diccionario de la lengua española registra quiosco o kiosco con los significados de ‘templete o pabellón en parques o jardines, generalmente abierto por todos sus lados, que entre otros usos ha servido tradicionalmente para celebrar conciertos populares’ y ‘construcción pequeña que se instala en la calle u otro lugar público para vender en ella periódicos, flores, etc.’. De su lado, el Diccionario panhispánico de dudas especifica que, aunque también es válida la forma kiosco, que conserva la k etimológica, en el uso culto es preferible escribir quiosco. En todo caso, se recomienda evitar la grafía kiosko.
Por lo tanto, en los ejemplos anteriores lo apropiado habría sido escribir «Es posible que todavía hoy cualquier visitante pueda encontrarse con un librero acomodando tomos en un quiosco», «Fue encontrado en el quiosco número dos del parque Mirador Sur» y «La oferta comercial además se compone de […], dos bares y cuatro quioscos».
Igualmente, para referirse a la persona que atiende un quiosco son válidas las grafías quiosquero y kiosquero, aunque se aconseja usar con preferencia la primera.
Fundéu Guzmán Ariza es una iniciativa de la Fundación Guzmán Ariza Pro Academia Dominicana de la Lengua, institución sin fines de lucro entre cuyos objetivos se encuentra impulsar el buen uso del español en los medios de comunicación de la República Dominicana. Cuenta con la asesoría de la Academia Dominicana de la Lengua, el Instituto Guzmán Ariza de Lexicografía y la Fundación del Español Urgente (FundéuRAE), así como con el patrocinio económico del bufete Guzmán Ariza.
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