En el azul la muerte descansa, dormida en rojo la guerra, sueña con ángeles terribles.Errante en lo amargo, golpean olas. Velo violeta de la luz despierta.
Grito de cuchillos, mil flechas en el pecho… En el azul la muerte descansa.El que escribe utiliza el leitmotiv como un recurso que estructura su libro de poesía: El espejo ciego.
En música, quien primero lo utiliza es Carl Maria von Weber, pero Richard Wagner es quien lo lleva a la más alta cumbre sonora. Arquitectura musical.
En su música es la melodía que vuelve, el círculo armónico que retorna, coral si es cantado, instrumental si es una sinfonía.
En la ópera Tristán e Isolda de Wagner es donde por vez primera aparece el leitmotiv. El primer acorde, mejor conocido como el acorde de Tristán, es el nuevo lenguaje cromático en su armonía tonal. Junto al recurso del leitmotiv, son las principales características de la música wagneriana.
Integrado el acorde por las notas fa, si, re sostenido y sol sostenido, suspendido en nubes de cuerdas y trompas, este leitmotiv simboliza el deseo imposible, la contradicción temática, unidas en las oposiciones binarias de Amor-Muerte. Disonancias que vuelven en acordes de tercera basándose en la armonía clásica, hasta resolverse en un acorde de séptima disminuida. Esta ambigüedad permite que sea interpretado de diversas maneras, lleno de una polisemia tonal que caracteriza los futuros leitmotiv wagnerianos, abriéndole semejante audacia las puertas a las armonías modernas y atonales del siglo XX.
El leitmotiv, hilo de Ariadna en la música, es una melodía, un tema, un acorde, una figura que se asocia con un personaje, una emoción, una idea, una situación escénica. Este recurso permanente en Wagner le da unidad y sentido a su música, potencia la narrativa e impulsa el desarrollo dramático.
El motivo de las espadas, la llamada del cuerno de Sigfrido, la cabalgata de las Valquirias, el motivo del destino y el oro del Rin en El anillo de los nibelungos, se sostienen en el leitmotiv wagneriano.
Luego de Wagner, este recurso sonoro fue utilizado en el teatro, la danza y las bandas sonoras del cine. Basta enumerar el tema principal de Star Wars, la marcha imperial de Darth Vader, el tema principal de El Señor de los Anillos y el tema repetitivo de Juego de Tronos. Todos son leitmotiv que se apoyan en la música wagneriana.
El leitmotiv es un recurso que no solo se utiliza en la música y en las artes plásticas, sino también en la literatura. Aparece en Homero como el epíteto épico: “El mar oscuro como el vino”, “El alba de dedos rosados”.
El uso del leitmotiv, tanto en Joyce como en Thomas Mann, ambos reconocen la influencia de Wagner. Se sirven de este para conducir al lector no solo de un punto a otro de la narración, sino también para llevar la atención hacia atrás, hacia abajo, a las profundidades que, en ambos como en Wagner, se apoyan en mitos de diferentes culturas: los mitos del retorno al origen, el in illo tempore, a los tiempos originarios, a los mitos fundacionales. No solo en los hechos a que se refieren, camuflados, enmascarados, disfrazados en tipos y en arquetipos, sino que se vincula con la poesía y la psicología analítica de Jung, a la raíz de las fuerzas potenciales, imaginales, al Potens lezamiano, al territorio en donde habita ese misterio impredecible que es el hombre.
En Los Buddenbrooks, la primera novela de Mann, el leitmotiv se utiliza en la construcción de los personajes en sus apariencias, pero además como enlaces y puentes de sentido en sus variaciones y unidades temáticas.
En El retrato del artista adolescente Joyce se sirve de este para identificar la continuidad de usos verbales, en la oralidad y en los estribillos. Igual recurso lo aplica en Ulises y en Finnegans Wake.
En Tonio Kröger, Thomas Mann desarrolla el empleo del leitmotiv en una prosa musical nueva. El mismo define la novela como una balada en prosa. A diferencia de Los Buddenbrooks, el leitmotiv es una secuencia referencial de temas: el mar, la música, el romance, el sueño y el reposo, la liberación, la muerte. Los temas, como si fueran música, fluyen entre asociaciones y variaciones que aparecen y vuelven a desaparecer.
«Solo ahí encontramos la influencia de Schopenhauer y Wagner, la fuerza pesimista, la música y la épica. En Tonio Kröger ya se revela el factor pedagógico, la prédica reiterativa como un predicador protestante en el Zaratustra de Nietzsche. Ese es el aliento, el leitmotiv, que predomina en mis obras posteriores». Thomas Mann. Apuntes sobre mis novelas. Pág. 33. Berlín, 1922.
En La montaña mágica, el recurso musical del leitmotiv surge de una fuerza dionisíaca, oceánica, del tema que vuelve como olas, levantándose, sumergiéndose, reventando en los acantilados con lluvia blanca toda su prosa.«La música fue creada para servir al mito, a la fábula y a la historia en sucesivos leitmotiv que se repiten». Escribe Thomas Mann en su ensayo Sufrimiento y grandeza de Richard Wagner, escrito en el cincuentenario de la muerte de Wagner, el 10 de febrero de 1933.
«Entre la idea y la realidad, entre el movimiento y el acto cae la sombra, porque tuyo es el reino. Entre la concepción y la creación, entre la emoción y la respuesta cae la sombra… porque tuyo es el reino». Estos versos del poema Los hombres huecos, de T. S. Eliot, es otro poderoso ejemplo del leitmotiv en la poesía.
De tal manera como en el Ulises de Joyce, el leitmotiv wagneriano les sirve tanto a Thomas Mann como a Eliot para resaltar momentos, hechos, frases, situaciones que parecen no tener nada que ver, pero que en el fondo pertenecen a una forma única: la unidad de las partes con el todo, en una constelación de símbolos e imágenes. Imágenes que surgen en el territorio fronterizo de la vigilia y el sueño, ahí, en el espacio entre el inconsciente individual y el colectivo, en donde florecen las imágenes.
La música, afirma Thomas Mann, es el lenguaje del Eros universal que vuelve a través del mito y utilizando el leitmotiv como puerta para que retorne en él como todo fue y como todo será. Y así el mito, el sueño, el amor, la noche, la muerte, el Alfa y el Omega, el principio y el fin, surgen como novela o poema en las tierras baldías en donde habitan los hombres. (Sufrimiento y grandeza de Richard Wagner, pág. 36).
En el azul, la muerte descansa, dormida en rojo la guerra, sueña con ángeles terribles… Ciego, lee, el que escribe.
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