“La vuelta de lo redondo”: Poemas y adivinanzas para niños y niñas, de Virgilio Hernández Pichardo, fue impreso en Editora Sociedarte, Santiago de los Caballeros, República Dominicana, 2026. Contiene 58 págs.

La portada fue realizada por Arlenys Altagracia Acosta Marte. Contiene ilustraciones a full-color, de la autoría del ilustrador y artista plástico Ismael Alejandro Herrera Durán.

Contiene la siguiente dedicatoria: “A todos los niños y niñas / que descubren el mundo / dando vueltas de alegría / jugando con las palabras / y soñando con las estrellas” //.(Ver pág. 5, obra citada).

Además, está presentada por un extenso prólogo de la autoría del escritor y gestor cultural Andrés Acevedo. En su estructura temática, la obra está dividida en dos (2) partes. La primera parte contiene diecinueve (19) y la segunda parte dieciséis (16) adivinanzas y las respuestas de esas adivinanzas.

Virgilio Hernández Pichardo, junto al poeta y crítico literario, Andrés Acevedo.

Al leer este libro para niños y niñas, les confieso que me miraba a mí mismo, desde su título y su ritmo, al recordar mi obra de poemas para niños y niñas “Rondando” (Editora “Tiempo de Nosotros”. Santo Domingo, R.D., 2022), y, al final de su lectura, descubro que esta obra de Virgilio Hernández Pichardo supera en ritmo, en cadencia y/o armonía, la mía. Esa es mi verdad.

Además, al presentar sus adivinanzas, esta obra de Hernández Pichardo representa un universo lúdico y de reflexión más amplio que el mío.

Excúsenme, amigos-as lectores-as; pero es un acto ético y de honestidad hacer ese reconocimiento público. El alumno supera al maestro, y eso no es nada extraño.

El autor, en esta obra, presenta las rondas desde su dimensión lúdica y de reflexión y de conocimiento. Es el universo en movimiento lo que el autor presenta a niños y niñas.

Este es un texto que está adecuado para ser utilizado por los maestros en sus espacios escolares y por las madres y los padres fuera de los espacios escolares, en los patios, en las salas y rincones de sus hogares.

Esta obra, desde su portada y desde sus primeros poemas, convoca a la participación. Convoca a rondar y a cantar, como un recurso rítmico más allá de la recreación y/o del entretenimiento.

Desde estos poemas, hasta los adultos tienen espacio para rondar, jugar, brincar y bailar, haciendo del poema y de la adivinanza dos recursos factibles y/o viables para gozar, pensar y recrear, en y fuera de lo pedagógico. Aquí, la expresión trasciende el enseñar, para brindarnos la oportunidad de gozar.

Se trata de poesías y adivinanzas caracterizadas por su sencillez y por su profundidad en lo expresado. Las rondas aquí… son espacios para el movimiento, para el juego y el decir platónico de sabiduría.

Se procura, desde aquí, poner a los niños, a las niñas y a los adultos a moverse y a encontrar, desde ese movimiento en rondas, su diversión y los espacios de reflexión y risa que amerita el vivir en concordia y paz, desde la literatura para niños y niñas y el juego.

No es un simple libro para leer y recrear, porque representa un efectivo recurso práctico para desarrollar potencialidades creativas y pensamiento crítico, siempre y cuando los padres y los maestros lo utilicen, de manera estratégica, para eso.

Es un gran reto para la familia y para los profesores de esos niveles escolares, porque tenemos hogares donde la lectura no existe. Y tenemos escuelas y colegios donde el libro y la lectura son una ficción. No existen, dentro del espacio escolar, porque tenemos algunos profesores y profesoras que representan un verdadero fiasco social. Por su inacción, son inexistentes.

En esta “vuelta de lo redondo”, la palabra contiene movimientos, música y ritmicidad. Los niños y las niñas, desde aquí, tienen un válido espacio de recreación y de desarrollo de la lengua y el pensar y el imaginar.

En cuanto a las ilustraciones que contiene esta obra para niños y niñas, puedo decir que, desde su simplicidad, con trazos sencillos pero significativos, hacen del libro un espacio visual acogedor.

El color verde, el azul cielo y el amarillo son utilizados por el ilustrador como una apuesta visual que procura que sus lectores y lectoras o quienes lo visualicen encuentren en ellos universos gráficos que traspasen su gusto de gente que lee o que escucha. La mirada es aquí un contacto de integración y apego al texto.

Texto e imagen se complementan para hacer de esta obra para niños y niñas un resultado de armonía y gozo, desde el uso estético de la lengua sobre la página en blanco.

“La vuelta de lo redondo” es una obra que, desde la poesía y las adivinanzas, se constituye en un recurso rítmico, poético y lúdico para hacer del hogar o de la familia y de la escuela espacios de participación armoniosa de crecimiento espiritual y epistémico, desde el juego, el movimiento, el ritmo y la palabra.

Julio Cuevas

Poeta

Poeta, ensayista y crítico literario. Licenciatura en Educación, mención Filosofía y Letras-UASD. Maestria en Lingüística Aplicada-INTEC. Doctor en Derecho-O&M, con Maestria en Relaciones Internacionales, para el Área del Caribe-FLACSO-INTEC. Administración Cultural en Venezuela-OEA-CLACDEC. Fue Embajador, Encargado de Asuntos Culturales de la Cancillería dominicana. Ex-Secretario General de la Comisión Dominicana para la UNESCO. Es egresado de la Escuela Diplomática y Consular del Ministerio de Relaciones Exteriores. Actual Embajador Adscrito. Doctorado en Filosofía para un Mundo Global, Universidad País Vasco. OBRAS: ¨Epistolario del Crepúsculo¨, (poemas, 1974), ¨Visión Critica en Torno a la Poesía de Víctor Villegas¨, (Ensayo, 1975), ¨Testimonio del Tiempo¨ (poemas, 1986), ¨Homenaje en Tono Oblicuo¨ (poemas, 1992), ¨Los Cantos del Hierofante¨ (poemas, 1997),¨Poemas Tierra Adentro¨ (poema, 2008) y Literatura Infantil para el Desarrollo de la Creatividad y el Pensamiento Crítico (Ensayo,2013). Profesor Escuela de Letras UASD.

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