Hace apenas unos meses, el veterano periodista, escritor y director de este prestigioso diario digital Acento, Fausto Rosario Adames, puso en circulación en el auditorio de la Universidad Iberoamericana (UNIBE) la no menos interesante y significativa obra: ‘La izquierda vista por sí misma’.
El título, ciertamente, no podía ser mejor.
Dicha obra constituye una clara radiografía sobre las concepciones, ideas, rupturas, aciertos, desaciertos, tendencias y lineamientos de la izquierda dominicana.
Y no solo eso. Más aún: también presenta diversas entrevistas de dirigentes y militantes de la misma.
Algunos sujetos, quizás por desconocimiento, pensarían que la entrevista es fácil de realizar.
Aunque lo quisiesen, jamás entenderían que se trata de un género periodístico difícil de dominar.
Su conocimiento profundo y buen domino requiere talento, imaginación creadora, lucidez, inteligencia y sabiduría.
Tales requisitos, Fausto Rosario lo encarna visiblemente.
Con prudencia, naturalidad y profesionalidad, formula preguntas claves a los entrevistados.
La reconocida periodista Oriana Fallaci, fallecida hace no poco tiempo, tenía como prioridad fundamental en sus entrevistas la obtención de la verdad.
Fausto Rosario, siempre apegado a valores morales, es fiel defensor de la verdad de los hecho. Por tanto, sus análisis sobre la izquierda del país procuran, ante todo, la verdad.
Eso, ciertamente, es positivo. Y no podía ser de otro modo, ya que Fausto encarna la espiritualidad de la certitud ética.
En su interpretación del quehacer teórico- práctico de la izquierda resalta que la misma tiene un fondo de verdad común: transformar la sociedad y acabar, de una vez y por toda, con las injusticias, la marginalidad y desigualdades sociales.
A pesar de esa coincidencia, la izquierda nunca pudo unificarse sobre la base de un proyecto común.
Diferencias ideológicas, probablemente, se lo impidieron.
Algunos partidos de izquierda participaron en procesos electorales. Sin embargo, la experiencia vivida no fue la mejor.
Tal y como lo muestra la obra de Fausto Rosario, la izquierda dominicana fue duramente afectada por el dogmatismo, el sectarismo y preferencias políticas e ideológicas en el plano internacional.
En el prólogo de “La izquierda vista por sí misma”, el sociólogo y reconocido izquierdista dominicano, César Pérez escribiría:
“La generalidad de la izquierda dominicana subestimó, desconoció y hasta demonizó la lucha por la ampliación de los espacios democráticos. En ese sentido, en esencia, no ha reconocido el valor de la libertad, y la democracia como escenario fundamentales de la lucha política en la época presente (…)”.
“(…) A pesar de su invaluable papel en la lucha por la democracia y la libertad en nuestro país- continúa diciendo-, no ha entendido que, como dice el destacado intelectual francés Albert Camus, la libertad:’ es la única levadura de la historia, la única razón de vivir y el único pan que nunca se sacia’. La lucha por la libertad y la democracia no tienen fin, siempre será una de las mejores herramientas que impulsan la historia”.
Cabría decir, no sin razón, que la libertad es fundamental para vivir en estado de armonía; materializar sueños, utopías y realizar proyectos de vida.
Habría de ser así, porque la libertad, en su auténtica significación, entraña la democracia y total respecto de los derechos del otro.
La libertad, como habría dicho el filósofo Jean Paul Sartre, no es sino la capacidad de saber elegir.
En efecto, ‘La izquierda vista por sí misma’ es un texto vital de historia política, social y cultural de nuestro país.
Ahora bien, como tal, provoca múltiples interpretaciones para ser entendido a la luz del lenguaje de la izquierda revolucionaria.
De hecho, las sucesivas exégesis que se desprenden del mismo, además de su buen nivel redaccional, lo convierten en auténtico paradigma hermenéutico y filosofía escritural.
George Gadamer, padre de la Hermenéutica moderna, diría que todo texto, cual que sea su naturaleza o género, habría de ser interpretado reiterada veces (desde un lenguaje determinado) para desentrañar sus sentidos más ocultos y comprenderlo en su justa dimensión.
Por esas y otras razones no menos importantes, es deber categórico leer y releer la obra “ La izquierda vista por sí misma”, la cual, sin lugar a dudas, es referente fundamental para reflexionar y comprender el estado actual, la tendencia y forma de sentir, pensar y actual de la izquierda dominicana.
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