La ética y la praxis son palabras tan frecuentes en el ámbito docente que, a veces, parecen gastadas de tanto proclamarlas. Sin embargo, desde hace décadas aspiramos a una escuela diferente: un espacio donde el proceso de enseñanza y aprendizaje sea emocionante y atractivo; incorpore el juego, la investigación por descubrimiento y la experimentación; y convierta la curiosidad del alumnado en una fuerza central del aprendizaje.
Imaginamos aulas con los pupitres dispuestos en círculo, para que los estudiantes puedan verse y dialogar; aulas sin filas que clasifiquen a unos como «adelantados» y a otros como «rezagados». Queremos dejar atrás las cátedras magistrocéntricas, el autoritarismo, las poses de poder y la falta de escucha. La escuela debe transformarse en una verdadera comunidad educativa.
La praxis es la aplicación práctica de una teoría, una idea o una habilidad. La palabra proviene del griego y significa «acción» o «hacer». Permite relacionar el pensamiento —la teoría— con la acción —la práctica— y llevar un conocimiento abstracto a resultados concretos en el mundo físico o social. Desde el marxismo, se entiende como la actividad mediante la cual las personas transforman el mundo y se transforman a sí mismas. En educación y política, supone aprender o planificar para luego actuar conscientemente y contribuir a transformar la sociedad.
En este libro, Pablo Mella aborda las prácticas educativas y propone ponerlas a la altura de nuestro tiempo. Considero que debería ser leído por todo docente comprometido con su labor y que reconozca la investigación como fundamento de su praxis educativa. El autor sustenta su obra en una amplia bibliografía y en el diálogo con grandes pensadores contemporáneos.
Mella presenta el proceso de enseñanza y aprendizaje como una experiencia de encantamiento y asombro, impulsada por una pasión semejante al enamoramiento. Para hacerla posible, propone que los docentes escuchen al alumnado y favorezcan el aprendizaje colaborativo, dejando atrás la idea de que son los poseedores absolutos del saber. También invita a reflexionar sobre el agotamiento y el hastío que puede generar la sobrecarga docente.
Este libro recibió el Premio Nacional Feria del Libro, otorgado por la Fundación León Jimenes y la Dirección del Libro del Ministerio de Cultura.
Compartir esta nota
