La celebración del segundo Festival de Literatura «Mar de Palabras 2026», con el concurso de más de sesenta escritores, intelectuales y artistas de América Latina, España y Estados Unidos, que durante tres días se reunieron en la Ciudad Colonial para la realización de conversatorios, tertulias, proyecciones de largometrajes y talleres, constituye un acontecimiento histórico para la cultura dominicana, en tiempos de mucha distracción política y parloteo inútil en los medios, salvo episodios alentadores de luces que proyectan algunas instituciones, como la Fundación René del Risco, que preside la escritora Minerva del Risco, con la colaboración de Julissa Álvarez Caro y Claudia Neira Bermúdez, y un equipo de profesionales competentes que han convertido el festival en un faro de ideas y propuestas innovadoras que se comparten en un clima de apertura, respeto y optimismo.

Al festival asistió un público exultante de escritores, periodistas y personas atraídas por los libros y el prestigio de los contertulios, tanto nacionales como extranjeros, todos notables, entre los cuales se hallaban algunas luminarias de la literatura hispanoamericana y nacional, ganadoras de importantes premios literarios y cuyos nombres sería prolijo enumerar aquí, las cuales mantuvieron lleno el salón de encuentros y estimularon el intercambio personal y directo con los exponentes. Un entrar y salir de gente, motivada por el diálogo y el debate, animó una comunicación que de seguro tendrá su correlato futuro en periódicos, revistas y libros.

Los temas debatidos, con riguroso cumplimiento de horario en sesiones de cincuenta minutos cada una, fueron tan variados como apasionantes. Fue una manera de repensar América Latina, a través del alcance del arte y la literatura en el proceso de transformación del hemisferio, los problemas de la escritura, el impacto de la ironía y la huella de la memoria y la familia en el proceso creador, las obsesiones del escritor, el límite de las palabras, la inteligencia artificial y la literatura, y asuntos tan heterogéneos como la desigualdad, la migración, el poder, la violencia y las nuevas utopías.

Es en verdad alentador que se haya realizado un evento extraordinario que, con el auspicio de numerosas entidades, entre las cuales descuellan universidades, editoras y grupos financieros, aglutinó a lo más notable del pensamiento y la creación en nuestro hemisferio, en un hermoso espacio de la ciudad primada de América. Creo que la realización de «Mar de Palabras 2026» demostró de nuevo que la cultura, en todas sus expresiones, es nutriente intangible de los pueblos, un componente indispensable en la conformación de nuestra idiosincrasia y de la identidad, por dispar, contradictoria y diversa que sea, integrada por territorios, costumbres y expresiones lingüísticas distintas, que nos perfilan como pueblos hermanos con una tradición histórica y social compartida. ¡Enhorabuena a los organizadores y ejecutores de este hermoso programa, que esperamos continúe con renovado vigor!

José Gabriel Alcántara Almánzar

José Alcántara Almánzar nació en Santo Domingo, República Dominicana. Es narrador, ensayista y crítico literario. Ha publicado seis colecciones de cuentos, diez libros de ensayos literarios y ocho antologías. Ha sido galardonado con el Premio Anual de Cuento por Las máscaras de la seducción (1983) y La carne estremecida (1989), y el Premio Anual de Ensayo por Manuel Rueda, único (2021). En 2009 recibió el Premio Nacional de Literatura por la obra de toda una vida de dedicación a las letras. Es asesor de la Fundación Corripio Incorporada y subgerente cultural del Banco Central de la República Dominicana.

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