Y aquella Semana Santa que esta es Plutarco, y las cartas que escribe Séneca: .. «Un hombre adornado de perfección divina, que un día nos será dado contemplar».
Platón profetizando la crucifixión del Justo como lo vio Platón en La República:.. «Tenido por el peor de los hombres sin haber cometido la menor injusticia y lo crucificaron».. La República. Pag. 1444.San Agustín afirma que hubo cristianos desde el principio del mundo».. San Agustín, De la música. Pag. 23.
Orfeo despedazado por las Ménades. Analogía del Cristo a quien llamaron «Orfeo Báquico».. en las catacumbas.Algunos textos de los primeros padres de la iglesia aluden al Cristo como músico del universo.San Clemente de Alejandría, teólogo y filósofo cristiano que enseñó en la Escuela catequista de Alejandría, se refiere al Cristo como un nuevo Orfeo, artífice de la armonía universal.
Siglos después de esta afirmación, se seguía afirmando entre los antiguos cristianos al Cristo como el Mesías que procuraba el Bien con la Música; algunos afirmaban que la Lira es el madero en el cual Cristo murió, comparando la crucifixión del Cristo con la de Orfeo.
Orígenes, filósofo y teólogo alejandrino, director de la escuela catequística de Alejandría, combinó la fe cristiana con la filosofía platónica. En un bellísimo comentario leemos que los antiguos anteponían a la forma circular la figura de la cruz, pues pensaban que esta derivaba del poder de las estrellas y que su forma facilitaba recoger «la energía y los espíritus de los Planetas».
Vuelve a comentar en el mismo texto que las estrellas logran su plenitud al ocupar los 4 ángulos del cielo y cómo dirigen sus rayos trazando una enorme cruz en el firmamento; así parece que Orígenes se adelanta por siglos a la percepción de Teilhard de Chardin del Cristo Cósmico en los años 40 del siglo XX.
Percibir la Cruz y al Cristo como Músico y Música a la vez forma parte de una nueva sacralización del arte de los sonidos, tal vez por aquella propiedad que Platón le atribuía a la Música como «Medicina del alma», «Esplendor del orden», «Portador de la felicidad», «La más agradable de las compañías», «El corazón de las cosas». Como la llamó Nietzsche.
Coinciden Stravinsky, Xenakis y John Cage con los primeros cristianos al decir, como escribía Stravinsky, que la Música era la resultante de una comunión del Hombre con el Prójimo y el Ser. E igual Xenakis, músico vanguardista de origen griego, cuando escribe que la «Música se trata de la armonía del mundo, de la expresión del universo, de sus olas, de sus árboles, de sus hombres, al igual que las teorías fundamentales de la física moderna, de la Lógica Abstracta y del Álgebra». Xenakis. Aleaciones. Pag. 89.
John Cage, norteamericano, compositor aleatorio y pionero de la Música electrónica, sostiene en su libro Escritos al oído: «.. Es enorme la deuda que tiene la Armonía occidental con el Cristianismo. El contrapunto, la Moralidad y la polifonía no hubieran sido posibles sin la presencia del Cristo central, como el Dios del tono». Pag. 220.
La Música como instrumento de Dios, escribe San Clemente: «Solo en ella se escucha la voz del Cristo, solo ella ayuda a obrar milagros y alivia la tristeza y es la lengua que habla el Ser supremo.. Por eso Cristo es para mí una Cítara, una Flauta y un Templo; Cítara por tu armonía, Flauta por tu soplo divino y templo por tu razón….. A los muertos que resucitan los llamo “Discípulos del Canto”. Del canto nuevo y Cristo es el Músico, el Cielo, todo lo es….. Mira cuánto es el poder del canto nuevo. Ha sacado hombres de las piedras y hombres de las fieras, y por otro lado, los Muertos que no tenían parte de esta vida verdadera, solo por ser voces del canto, han resucitado de nuevo…. El Cristo ordenó también todo el mundo como armonía y dirigió la diferencia que había entre los elementos del mundo a una disposición de concordia, para que todo el universo fuera una armonía.
Suavizó, asimismo, el calor del fuego, mezcló así estos sonidos que son los más extremos de toda armonía, e hizo un solo canto de la música crística, la música hecha Hombre…». Clemente de Alejandría. Exhortación a la música. Pag. 137-138.… El reino de la armonía es el de los acuerdos. Es un invento occidental y cristiano, absolutiza María Zambrano en su libro sobre el hombre y lo divino.
No habría sido posible el barroco en la música sin los aportes del Cristianismo. Imposible que el hombre no justificara su existencia al escuchar la Pasión según San Mateo de Johann Sebastian Bach y el Mesías de Händel, catedrales sonoras en donde oficia el Cristo Cósmico.
Órgano de múltiples voces, canto uno y múltiple. Tonal y atonal. Silencio y música. Música de las cosas concretas. Aleaciones de partículas subatómicas acorde con la música de las esferas. Conciencia Crística. Música del país bajo las olas. Canto Cósmico. Buda Dionisíaco. Apolo Báquico. Cristo Músico universal. Orfeo que inspiró a Rilke escribir sus Sonetos, como si el Cristo y Orfeo el mismo fueran:… «Un árbol se alzó.. Oh pura ascensión. Canta Orfeo. Alto árbol en el oído. Calló todo. Pero ya en el callarse iba un nuevo principio, signo y cambio. Animales de silencio salían del claro bosque… Allí les creaste un templo en el oído».
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