El grupo literario "Mujeres de Roca y Tinta" (2017), apuesta a la difusión de la literatura, desde diferentes perspectivas, ya sea desde congresos sobre literatura, recitales, seminarios, talleres y desde la publicación de sus producciones en la prensa nacional.
Lo cierto es que "Mujeres de Roca y Tinta", apuesta a la promoción y difusión de sus creaciones de manera colectiva. De ahí su política de reunir sus producciones para difundirlas, a partir de la publicación de Antologías literatura conjuntas. Ya sea de poesía nada más o desde antologías de poesía y narrativa.
Desde esa política de publicación, esas mujeres creadoras, le han dado una gran lección a los actuales poetas nacionales: Primero en agruparse y trabajar en conjunto, y, segundo, en demostrar qu, juntas, es más pertinente promover sus trabajos creativos y avanzar.
Nuestros poetas, a pesar de que algunos están agrupados en talleres literarios, actúan desde una marcada individualidad, lo que limita los alcances, en la difusión y en la promoción de sus creaciones estéticas. Aprendamos de esas "Mujeres de Roca y Tinta", -¡ por un mundo de letras !-
"Detrás de las máscaras", antología de poesía y narrativa", es una producción de la Editorial Mujeres de Roca y Tinta (MR&T), La edición fue bajo la responsabilidad de la poeta Leibi Ng y Máxima Hernández, actual coordinadora del citado grupo literario de mujeres. La fotografía de la portada es de Pedro Genaro Rodríguez.
El arte y la diagramación de esta antología, fue a cargo de Ludwig S. Medina. Está antología fue impresa por Nelson Soto, Impresora. 2024. Santo Domingo, República Dominicana. La obra consta de 127 págs.
Entrando ya al terreno de la Antología, me permito decirles que se trata de una obra integrada por las producciones literarias de catorce (14) mujeres poetas, teniendo como centro de motivación la pandemia infecciosa del virus SARS-CoV-2, mejor conocida como COVID-19 del 2020.
Esas mujeres poetas que aquí publican sus trabajos, son las siguientes:
María Isabel Díaz, págs. 20/24; Luz Dalis Acosta, págs. 20/24; María Farazdel (Palitachi); Luisa Navarro, págs. 44/54; Rosa Esther Lamarche, págs. 58/62; Rosa María Rodríguez Santos, págs. 66/71; Solangel Román Robinson, págs. 74/76; y Máxima A. Hernández Zorrilla, págs. 80/88.
Además, aquí están presentes las poetas Évelyn Ramos Miranda, págs. 98/105; Karina Castillo, págs. 108/113; Arelis Alexandra Taveras Collado, págs. 118/123 y Mel Dinzey Castro, págs. 126/127.
Con sus diferencias en la proyección de sus discursos poéticos, en esas mujeres creadoras hay puntos comunes que las unen, me refiero a su voluntad de seguir juntas, haciendo de la palabra y de la lengua su escudo libertario, "¡por un mundo de letras!"
No sería una acción ética, ni justa, fijar posición crítica sobre los trabajos, en particular, de una de las integrantes de esta antología, dejando en la inopia o en el olvido, a las demás integrantes. En tal sentido, hago en este trabajo una panorámica general sobre el valor, los sentidos y los aportes de esta obra en nuestro panorama literario nacional.
Esta antología no es una simple vía de manifestación del proceso creativo de estas Mujeres de Roca y Tinta, al contrario, esta antología es el eco poético de voces femeninas que cobfluyen más allá del sexismo o de la falsa dicotomia entre machos y hembras, porque esta obra representa un manifiesto poético de sentidos estéticos que traslimitan la voz genérica de lo femenino y de lo masculino, para abordar lo expresamente humano.
Es una antología que marca una brecha en nuestro contexto literario dominicano. Aparece en un país donde fluye la tesitura machista desde el centro mismo de la familia dominicana, por lo que nos encontrarnos con una publicación de esta naturaleza en esta sociedad.
Aquí hay una alerta para que la ceguera estatal escuche y vea que en este país, las mujeres tienen el poder de crear, de repensar y de transformar lo existente.
Lo extraño en este caso, es que no veo en esta antología, trabajos de la poeta fundadora de este grupo literario "Mujeres de Roca y Tinta" (2017). Me refiero a la ausencia de las producciones poéticas de Gladys Almonte. Denme las razones de esta ausencia, para tranquilidad de mi espíritu cimarrón.
Esta es la segunda publicación colectiva, realizada por este colectivo de mujeres creadoras. Esta antología es un agradecimiento al vivir. La vida, aquí es cantada como forma de agradecimiento espiritual.
En esta antología hay dos escritos en forma de prólogo o presentación de la obra. Uno, bajo el título de "Por qué detrás de las máscaras", y no contiene firma; pero yo se la atribuyo a la actual coordinadora del colectivo, la poeta Máxima A. Hernández Zorrilla.
Al final de ese trabajo, a manera de presentación, nos dice lo siguiente:
(…)
"Aunque no todas pasamos pr momentos cruciales en que nos hemos entregado muriendo sin morir, sí compartimos este cordón umbilical que nos hermana y multiplica a la hora de crear, y decir al mundo que las palabras nos dan vida".
(Ver pág. 11, obra citada).
El otro escrito a manera de presentación o prólogo, está calzado por la firma del amigo poeta Juan Freddy Armando, quien, en su referido escrito pregunta lo siguiente:
(…)
"¿Por qué es innovadora esta obra?
Y se autoresponde justificando que esa obra es innovadora "porque es muy poco frecuente, o quizás nunca ha ocurrido que se haga una antología de poemas donde encontremos juntos los distintos elementos que hay en esta.
Tal vez se han publicado muchas con esta o aquella característica de la obra, pero que contengan al mismo tiempo las distintas características que aquí hallamos, dudo que se hayan dado. ¿Cuáles son?"
Juan Fraddy justifica sus expresiones, diciendo que : "1ero. Se trata de un libro de versos y narraciones sólo de mujeres. Y de mujeres de un grupo determinado, específico, en que en que se da la unidad en la diversidad: de edades, profesiones, rasgos físicos, provincias de nacimiento, lugares donde viven, etc."
(…)
(Ver pág. 13, obra citada).
Se trata de una Antología multifacética por la forma y la variedad temática, expuesta en esta publicación conjunta. Y eso es muy relevante, en un país de machistas.
En esa unidad desde la diversidad, reside la lección planteada en esta antología, para gran lección de los poetas y demás creadores dominicanos.
Escoger como tema la pandemia del Covid-19, es realmente algo extraño; pero motivador. Y ellas, las poetas de esta antología, asi lo manifiestan en sus cantos, desde diferentes tonalidades expresivas, coincidiendo en su armazón metafórico y rítmico, desde su canto por la vida.
Se trata de una Antología literaria que representa un significativo aporte, al desarrollo de nuestra literatura dominicana contemporánea. ¡Adelante! Creadoras Mujeres de Roca y Tinta.
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