Hace algún tiempo recibí un reproche, mientras otros compartieron positivamente lo creativo de lo escrito. Y es que ni los escritores ni periodistas estamos inmunes a persecuciones, subestimaciones, boicots incluso asesinatos.
La historia registra persecuciones y asesinatos a escritores incluso los cometidos contra periodistas en 2025 igualaron el récord a 125 cifra registrada en 2024 según el Comité de Protección a Periodistas. Y, claro, la mayoría de ellos en Gaza, merced a los ataques de Israel.
Entre los asesinados se encuentran, entre otros, el poeta y dramaturgo español Federico García Lorca. Fusilado el 18 de agosto en Granada a manos del régimen franquista, por “socialista, masón y homosexual”. Todavía hoy, su asesinato sigue en manto de misterio. Tras cuatro intentos de búsqueda infructuosos, su cuerpo aún permanece en paradero desconocido.
Igual Pier Paolo Pasolini, poeta, dramaturgo, ensayista y director de cine italiano, asesinado en 1975 en circunstancias todavía poco claras. Su cuerpo fue hallado en la playa de Ostia, a treinta kilómetros de la ciudad de Roma.
Según investigaciones posteriores, había sido atropellado, golpeado y quemado.Se especulaba que Pasolini había sido asesinado por su provocador trabajo en cine, caracterizado por hacer, mediante el uso de temas tabú, una aguda crítica a los círculos ultraderechistas y conservadores que habían dirigido su país por años.
Mientras El 12 de agosto de 1952 el régimen de Josef Stalin llevó a cabo un ataque dirigido contra el corazón de la cultura judía. Esa noche 13 escritores, poetas, músicos y actores fueron asesinados por la intolerancia del dictador soviético, hecho que quedó en la historia como la “Noche de los Poetas Asesinados”.
Habían formado parte del Comité Judío Anti-Fascista durante la Segunda Guerra Mundial. Todos fueron acusados de conspirar para crear un estado judío en Crimea y de practicar el “nacionalismo burgés”.
Roque Dalton, nació y se crió en el ala más privilegiada de la sociedad salvadoreña. Al terminar su etapa escolar, fue enviado a estudiar Derecho a la Universidad Católica de Chile donde se internó en el comunismo. La muerte 1975 del poeta, ensayista, escritor, periodista y guerrillero salvadoreño fue un punto de quiebre de las divisiones dentro del movimiento guerrillero.
El argentino Haroldo Conti, secuestrado y asesinado en mayo de 1976 a los 50 años por activistas de la última dictadura cívico-militar puso fin a su vida, multipremiado de cuentos y novelas, periodista, piloto de avión, seminarista, navegante, nadador de aguas abiertas, guionista de cine y docente.
Rodolfo Walsh, secuestrado en marzo de 1977 por un grupo de la dictadura argentina y su nombre pasó desde ese momento a engrosar la trágica lista de desaparecidos de la dictadura argentina.
Su militancia en los Montoneros -organización guerrillera de origen peronista- le había puesto en el punto de mira de los militares.
Salman Rushdie escritor y ensayista británico-estadounidense de origen indio, y un destacado vocero de la libertad de expresión y de las causas liberales. Sus dos novelas más famosas son Hijos de la medianoche (1981) y Los versos satánicos (1988). Esta última fue considerada blasfema por muchos musulmanes.
A raíz de la publicación del libro, las protestas contra Rushdie, a menudo violentas, estallaron en todo el mundo, incluida una revuelta en la que murieron 12 personas en Bombay.
La novela fue prohibida en Irán, donde el difunto líder, el ayatollah Ruhollah Khomeini, emitió en 1989 un edicto, pidiendo la muerte de Rushdie. También se llegó a ofrecer una recompensa de más de tres millones de dólares para quien mate a Rushdie.
Durante 9 años Rushdie se escondió bajo un programa de protección del gobierno británico, que incluía una guardia armada las 24 horas del día. El sentimiento anti-Rushdie perdura.
Osip Mandelstam, uno de los poetas rusos más importantes del siglo XX, víctima de la Gran Purga de Iósif Stalin, murió en un campo de tránsito en Siberia tras ser arrestado por sus escritos críticos contra el régimen.
Isaak Babel, escritor y periodista soviético, autor de Caballería roja, también fue arrestado durante las purgas estalinistas y ejecutado en 1940.
Y Anna Politkoskaya, periodista y escritora rusa, conocida por su oposición a la política del Kremlin y su cobertura de la guerra de Chechenia, fue asesinada a tiros en el portal de su edificio en Moscú.
Los escritores y periodistas cargamos con enemigos pero siempre hay casos que cuando te critican, la mejor respuesta es tu éxito y tu indiferencia. Las críticas no hablan de tus capacidades, sino de las frustraciones y limitaciones del que las hace incluso ya por pago.
Por eso es difícil aceptar críticas de estólidos a quien nunca nadie le pediría un consejo ya que la gente feliz y exitosa no pierde el tiempo con ellos. Tampoco estamos para ganarnos enemigos.
Nunca he visto monumentos a críticos de esa cala, ellos mismos son su prohibición.
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