El Centro Cultural Taíno Casa del Cordón, iniciativa del Banco Popular Dominicano orientada a la promoción del patrimonio cultural y la divulgación histórica, realizó el conversatorio “¿Cómo era el paisaje de las Antillas? La exuberancia de la isla antes de Colón”, centrado en la riqueza geográfica, ecológica y biológica de La Española antes del contacto europeo.
En el encuentro participaron el geógrafo Bolívar Troncoso, director del Instituto Geográfico Nacional “José Joaquín Hungría Morel”, y el biólogo e investigador Yohan Núñez (@Yohanature), especialista en conservación de la biodiversidad. La actividad fue moderada por el arquitecto y académico José Enrique del Monte, asesor cultural del centro.
Un territorio descrito como excepcional
Al abrir el diálogo, Del Monte señaló que los relatos sobre la exuberancia del territorio se repiten desde los primeros cronistas. Citó referencias que van desde el diario de Cristóbal Colón y los escritos de Gonzalo Fernández de Oviedo hasta testimonios de viajeros del siglo XIX, descripciones que —indicó— se mantuvieron vigentes hasta inicios del siglo XX.
“Los cronistas coinciden en que era una isla muy exuberante, con una riqueza natural notable y paisajes de gran belleza”, expresó. Añadió que el cambio profundo del paisaje original respondió al uso humano, la agricultura intensiva y la extracción de recursos a lo largo del tiempo.
Diversidad geomorfológica y valor estratégico
Desde la perspectiva geográfica, Troncoso explicó que La Española se ubica en una región estratégica desde el punto de vista ecológico y geomorfológico, condición que despertó el interés de las potencias europeas desde el siglo XV.
Destacó, además, la diversidad del relieve dominicano: once sistemas montañosos, cuatro llanos costeros, más de quince valles intramontanos y cuatro islas mayores, lo que —según expuso— suma cerca de cincuenta regiones geomorfológicas, frente a las nueve que presenta el occidente de la isla.
“Ni Cuba, que tiene tres veces nuestro territorio, se acerca a la diversidad de regiones o de relieve de nuestro país; esa es una bendición”, afirmó.
Cobertura vegetal original y huella humana
Sobre la vegetación previa a la conquista, Troncoso dijo que estudios arqueológicos y ecológicos sitúan la cobertura boscosa por encima del 40% del territorio. Precisó que las zonas sin bosque correspondían a sabanas y áreas de clima seco, donde factores como la salinidad y la baja pluviometría limitan el desarrollo forestal, como ocurre en la hoya de Enriquillo.
Sostuvo que el impacto de las poblaciones taínas sobre el paisaje habría sido reducido, en relación con una población estimada de alrededor de medio millón de habitantes en una isla de 77 mil kilómetros cuadrados. Según explicó, la transformación más marcada del territorio se intensificó tras la conquista, sobre todo en las llanuras, mientras las montañas conservaron por más tiempo su cobertura natural.
“El techo y el sótano del Caribe”
Por su parte, Núñez abordó la dimensión biológica y subrayó que La Española concentra, en un espacio relativamente pequeño, ecosistemas que en otras regiones se encuentran separados por grandes distancias: zonas áridas, valles de origen glacial, bosques latifoliados y bosques húmedos.
“Somos el techo del Caribe y, a la vez, el sótano del Caribe: tenemos los puntos más calientes y más fríos de todas las Antillas”, afirmó.
El investigador invitó a la audiencia a retroceder unos 14 mil años, cuando la isla salía de la última glaciación y albergaba megafauna hoy extinta, como grandes búhos y águilas, además de perezosos terrestres que se alimentaban de plantas con frutos de gran tamaño.
También propuso diferenciar entre vegetación nativa, endémica e introducida, al recordar que especies hoy asociadas a la vida cotidiana en el país —como el plátano, el mango o el cacao— llegaron en épocas posteriores, producto de intercambios y procesos de transculturación tras la colonización.
Contenido disponible y horarios
Las conferencias, encuentros y diálogos del centro cultural están disponibles en su canal de YouTube @Casadelcordon.
El Centro Cultural Taíno Casa del Cordón abre de martes a domingo, de 9:30 a. m. a 6:30 p. m. La agenda puede consultarse en www.casadelcordon.com y en Instagram @Casadelcordon.
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