El cine no solo recrea acontecimientos históricos, sino que ayuda a comprender las dinámicas de poder, los conflictos sociales y la geopolítica que moldean al mundo del siglo XXI. Producciones como House of Cards, creada por Beau Willimon y ambientada en Washington, ofrecieron una mirada descarnada al funcionamiento del poder político estadounidense a través de un thriller protagonizado por un ambicioso congresista demócrata de Carolina del Sur.
Con su regreso a la Casa Blanca, Donald Trump ha reforzado la narrativa de “Make America Great Again (MAGA)” mediante políticas que endurecen la inmigración, reducen la cooperación internacional y apuestan por un nacionalismo expresado en política arancelaria.
¿Qué dicen las películas y series sobre el auge del MAGA, el poder estadounidense y la política del “Estados Unidos primero”? En el séptimo arte, como en la realidad, las acciones políticas nunca están al azar.
The Loudest Voice (2019) funciona como una radiografía del origen del ecosistema mediático que hizo posible el fenómeno MAGA. La miniserie muestra cómo Fox News nació como una herramienta de poder diseñada para moldear la percepción pública, polarizar audiencias y disputar la hegemonía del relato político en Estados Unidos.
El ascenso de Donald Trump al poder a lo largo de cuatro décadas es retratado en Trump: An American Dream (2017), una miniserie británica estrenada en Netflix que reconstruye su trayectoria a partir del testimonio de amigos, aliados y detractores con el objetivo de “sueño americano”.
Desde otra perspectiva, el documental American Factory (2019), dirigido por la dupla cinematográfica Julia Reichert y Steven Bognar, pone el foco en las fisuras de ese mismo sueño. La película sigue la historia de un empresario chino que reabre una fábrica en Ohio y expone el choque económico entre dos modelos de producción. El filme fue galardonado con el Óscar al Mejor Documental.
La cineasta Alison Klayman se adentra en las entrañas de la nueva derecha estadounidense con The Brink (2019). El documental revela las estrategias, tensiones y contradicciones de una corriente ideológica que encontró en la era Trump un terreno fértil para expandirse.
La cineasta Alison Klayman se adentra en el núcleo de la nueva derecha estadounidense en The Brink (2019), donde sigue de cerca al estratega político Stephen K. Bannon en su intento por movilizar y articular a los movimientos de extrema derecha durante las elecciones de mitad de mandato de 2018 en Estados Unidos. El documental expone las tensiones internas, las estrategias discursivas y el clima político que consolidó el trumpismo.
Desde un enfoque más psicológico, ¿Está loco Donald Trump? (2020), disponible en Prime Video, analiza el comportamiento, la mentalidad y la estabilidad emocional del entonces presidente a partir de testimonios de expertos en salud mental.
Aunque no aborda de manera directa la política estadounidense, Joker (2019) funciona como un mundo que visibiliza el resentimiento social: la ira contra las élites, la exclusión económica y el colapso de la confianza en las instituciones. Su protagonista, Arthur Fleck, encarna a los márgenes de una sociedad que deja de ofrecer soluciones a los ciudadanos.
Ozark (Netflix) retrata una América rural marcada por la precariedad, la violencia normalizada, la proliferación de armas y desconfianza institucional, donde la supervivencia económica justifica decisiones extremas.
De forma similar, Breaking Bad explora la sensación de que “el sistema me falló”.
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